La compañía de cosméticos cerró su primer trimestre fiscal con un retroceso inesperado, mientras intenta sortear el impacto de las tarifas impuestas a las importaciones desde China, su principal fuente de producción.
En los tres meses terminados el 30 de junio, la utilidad neta de Elf Beauty cayó a $33.3 millones, un 30% menos que los $47.6 millones del año anterior. Cerca del 75% de sus productos proviene de China, lo que ha puesto a la firma en el centro del huracán arancelario. “Operamos en un entorno macroeconómico muy volátil, con mucha incertidumbre sobre los aranceles”, advirtió el CEO Tarang Amin, quien evitó ofrecer proyecciones anuales hasta “tener una visión más clara del panorama”.
Pese a este golpe, los resultados superaron las expectativas de Wall Street: ganancias ajustadas de 89 centavos por acción frente a los 84 centavos estimados, e ingresos de $354 millones, por encima de los $350 millones previstos. Aun así, el crecimiento de las ventas fue de 9%, su segundo trimestre consecutivo en un solo dígito, algo no visto desde 2020.
Elf Beauty ha optado por medidas defensivas como aumentar $1 en algunos precios y diversificar su cadena de suministro. Amin ironizó sobre la situación: “Nunca pensé que llegaría el día en que me alegrara ver aranceles del 55%, pero es mucho mejor que el 170%”.
La marca de cosméticos busca mantener su relevancia con lanzamientos que generan expectación, como el Bright Icon Vitamin C + E Ferulic Serum a $17, inspirado en un producto de SkinCeuticals que cuesta $185. Además, acaba de adquirir Rhode, la marca de Hailey Bieber, cuyo debut en todas las tiendas Sephora de EE. UU. y Canadá está previsto para septiembre. El impacto real de esta operación no se verá hasta finales de año, pero la empresa confía en que sea un impulso clave para recuperar su ritmo de crecimiento.
Mantente al día en la actualidad financiera conectándote a la señal en vivo de Comercio TV aquí.








