El clima político en Washington vuelve a cargarse de tensión en un momento delicado para la economía estadounidense, cuando decisiones clave de política monetaria coinciden con un enfrentamiento institucional de alto nivel. Lo que comenzó como un asunto técnico ha escalado rápidamente hasta convertirse en un pulso político con posibles consecuencias de largo alcance.
La investigación criminal del Departamento de Justicia de la administración Trump contra el presidente de la FED, Jerome Powell, ha provocado una creciente oposición dentro del propio Partido Republicano en el Capitolio.
Powell confirmó que la indagatoria se centra en su gestión de las renovaciones de la sede del banco central y en su testimonio ante el Congreso, y sostuvo que se trata de “un intento de intimidación” por parte del Ejecutivo, molesto por el ritmo más lento de recortes de tasas.
No te pierdas: Amazon desafía a Walmart con una megatienda física en Chicago
La reacción republicana amenaza con bloquear los planes del presidente Donald Trump para reemplazar a Powell cuando su mandato finalice en mayo. El senador Thom Tillis, de North Carolina, advirtió que impedirá cualquier nominación a la FED hasta que la investigación se resuelva, una postura que ya empieza a ganar respaldo entre sus colegas.
La senadora Lisa Murkowski, de Alaska, calificó la investigación como “un intento de coerción” y reclamó que el Congreso examine la actuación del propio Departamento de Justicia. “Hay demasiado en juego como para ignorarlo: si la FED pierde su independencia, la estabilidad de nuestros mercados y la economía en general se verán afectadas”, afirmó, respaldando el bloqueo impulsado por Tillis.
No te pierdas: Arma secreta de EE. UU. fue utilizada en Venezuela: Karoline Leavitt publica inquietante testimonio
El presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara, French Hill, también cuestionó la ofensiva legal al advertir que presentar cargos “crea una distracción innecesaria” en un momento en que la economía requiere atención plena. Incluso el senador Kevin Cramer, crítico habitual de Powell, reconoció que “no creo que sea un criminal” y pidió que la investigación se cierre pronto para “restaurar la confianza en la FED”.
Trump, que ha reiterado su intención de apartar a Powell, enfrenta así una resistencia interna que podría frustrar su estrategia y reabrir el debate sobre los límites del poder político frente a la autoridad monetaria, con efectos que trascienden el actual conflicto.
Mira la señal en vivo de Comercio TV aquí y mantente al día en la actualidad financiera








