Un nuevo choque diplomático volvió a tensar la relación entre Estados Unidos y Canadá, luego de una serie de gestos políticos que evidencian un deterioro acelerado entre dos aliados históricos en medio de un contexto geopolítico cada vez más volátil.
El presidente Donald Trump retiró formalmente la invitación a Canadá para integrarse a su denominada “Junta de la Paz”, apenas días después de que el primer ministro Mark Carney advirtiera en Davos sobre el uso de la coerción económica por parte de las grandes potencias. “Por favor, permita que esta carta le informe que la Junta de Paz retira su invitación para que Canadá se una a la iniciativa”, escribió Trump en Truth Social.
No te pierdas: Así quedó conformada la Junta de Paz de Trump para Gaza: ¿Quiénes brillaron por su ausencia?
Carney había manifestado su intención de incorporarse al organismo, cuyos miembros permanentes deben aportar $1,000 millones, aunque los términos aún no estaban cerrados. En el Foro Económico Mundial, el mandatario canadiense sostuvo que “las grandes potencias han comenzado a utilizar la integración económica como arma”, citando aranceles, infraestructura financiera y cadenas de suministro como herramientas de presión.
La respuesta de Trump no tardó. Desde Davos, afirmó que “Canadá vive gracias a Estados Unidos” y lanzó una advertencia directa a Carney. El cruce se produjo en un contexto ya enrarecido, marcado por aranceles y comentarios del presidente estadounidense, quien ha llegado a referirse a Canadá como el estado número 51.
La “Junta de la Paz”, concebida inicialmente para la reconstrucción de Gaza, aspira ahora a un rol global que podría competir con la ONU, una ambición que ha generado cautela entre aliados tradicionales. Mientras tanto, la exclusión de Canadá subraya cómo la diplomacia transita un terreno cada vez más condicionado por intereses estratégicos y rivalidades abiertas.
Mira la señal en vivo de Comercio TV aquí y mantente al día en la actualidad financiera








