Los futuros de las acciones en Estados Unidos apuntan a una nueva jornada negativa, en un contexto marcado por el alza del petróleo y el aumento de la incertidumbre global. Los contratos del Dow Jones caían cerca de 285 puntos (-0.6%), mientras que los futuros del S&P 500 retrocedían 0.6% y los del Nasdaq 100 caían 0.8%.
El retroceso se suma a una sesión previa especialmente débil. El Dow perdió 768 puntos (-1.6%), el S&P 500 cayó 1.4% y el Nasdaq Composite bajó 1.5%, todos marcando nuevos mínimos de 2026. Además, el Dow cerró por debajo de su media móvil de 200 días, una señal técnica que sugiere un deterioro en la tendencia de largo plazo.
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Petróleo al alza y tensión geopolítica
El principal detonante sigue siendo el mercado energético. El Brent subió alrededor de 6% hasta los $114 por barril, mientras el crudo WTI avanzó cerca de 1% hasta los $97.
El movimiento responde a la escalada del conflicto en Medio Oriente, con ataques a infraestructura energética en Irán y Qatar, lo que ha elevado el temor a interrupciones prolongadas en el suministro global. La presión no se limita al petróleo. El gas natural también ha mostrado alzas, reflejando un escenario de tensión energética más amplio que impacta directamente en la inflación.
Para consumidores y empresas, esto se traduce en mayores costos de transporte, producción y alimentos. Sectores como logística, construcción y servicios —donde participan muchos pequeños negocios— enfrentan un entorno más desafiante.
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Señales mixtas en economía y presión sobre tasas
Los datos económicos recientes han añadido complejidad al panorama. Las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo bajaron a 205,000, por debajo de lo esperado, lo que sugiere un mercado laboral aún resistente.
Al mismo tiempo, el índice manufacturero de la Reserva Federal de Filadelfia sorprendió al alza, subiendo a 18.1, lo que indica expansión en la actividad industrial.
Sin embargo, estos datos positivos no han sido suficientes para contrarrestar el nerviosismo del mercado, que sigue enfocado en la inflación y en la política monetaria. Las expectativas de recortes de tasas se han reducido considerablemente, en línea con una FED más cautelosa.
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Caídas globales y presión en acciones clave
El tono negativo se replica a nivel global. En Europa, el índice Stoxx 600 caía cerca de 1.8%, mientras que en Asia las pérdidas fueron más pronunciadas: el Nikkei japonés retrocedió 3.4%, el Hang Seng de Hong Kong cayó 2% y el Kospi de Corea del Sur perdió 2.7%.
En el mercado corporativo, varias acciones mostraron debilidad en la preapertura. Micron Technology caía cerca de 6% pese a sólidos resultados, en un movimiento atribuido a toma de ganancias. Alibaba también registraba descensos tras reportar ingresos por debajo de lo esperado y una fuerte caída en sus ganancias.
A pesar del entorno adverso, algunos analistas mantienen una visión moderadamente optimista, apoyada en resultados empresariales sólidos y consumo resiliente. Sin embargo, la duración del conflicto con Irán sigue siendo la principal variable.
Si la crisis se prolonga, el impacto en inflación y crecimiento podría intensificarse, elevando el riesgo para los mercados y manteniendo la volatilidad en niveles altos en el corto plazo.








