En una medida que ha sacudido los cimientos del sistema financiero estadounidense, el presidente Donald Trump ha dado la orden de acabar con la producción del centavo, asegurando que es un “despilfarro absurdo” que debe eliminarse de inmediato.
“¡Basta de tirar el dinero de los estadounidenses a la basura!”, tronó Trump en Truth Social. “Hemos estado acuñando centavos que nos cuestan más del doble de su valor real. ¡Es ridículo! Es hora de recortar gastos, un centavo a la vez”.
El anuncio ha generado un torbellino de incertidumbre, ya que la Constitución otorga al Congreso el poder exclusivo sobre la acuñación de monedas. Sin embargo, algunos expertos creen que la orden podría mantenerse en los tribunales, desatando una escasez sin precedentes de centavos y llevando a los comerciantes a buscar alternativas desesperadas.
Jaret Seiberg, analista de TD Cowen, advirtió que esta decisión podría provocar un problema mayor. “Si los negocios no tienen centavos, tendrán que redondear los precios, lo que afectará directamente a los consumidores”, explicó. Además, la medida podría acelerar la transición hacia los pagos electrónicos, beneficiando a gigantes como Visa y Mastercard.
La eliminación del centavo ya ha sido adoptada por países como Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Sin embargo, en Estados Unidos, el pequeño cobre aún tiene un fuerte arraigo cultural y su desaparición podría marcar el fin de una era.
Con el Departamento de Eficiencia Gubernamental liderado por Elon Musk identificando recortes multimillonarios, algunos se preguntan: ¿será este solo el comienzo de un ajuste drástico en la economía estadounidense?








