El tiroteo ocurrido en la Utah Valley University (UVU) ha marcado un antes y un después en la vida política estadounidense. En medio de un evento académico, el joven activista conservador Charlie Kirk, de 31 años, cayó abatido por un disparo en el cuello, de inmediato, se desató el pánico entre los asistentes. La confirmación de su muerte llegó rápidamente por parte del presidente Donald Trump, quien lo describió como “un verdadero patriota estadounidense” y ordenó que todas las banderas ondearan a media asta hasta el domingo a las 6 p. m.

El momento del ataque
Los testimonios recogidos dibujan un panorama de terror y confusión. Jeremy King, un hombre de 45 años que se encontraba a pocos metros de Kirk, relató que al principio pensó que lo ocurrido formaba parte de una actuación: “Simplemente no estás pensando con claridad. Estaban hablando sobre el derecho a portar armas y pensé que era un acto simbólico”. Sin embargo, pronto vio a Kirk desplomarse hacia atrás en su silla y comprendió la gravedad de la situación.
“Todos a mi alrededor se tiraron al suelo. Inmediatamente me quedé de pie junto a mi esposa”, narró King, agregando que desconocía si se trataba de un disparo aislado o de un tiroteo masivo. Los guardaespaldas reaccionaron de inmediato, rodeando a Kirk y sacándolo del lugar en una camioneta. King recordó haber grabado con su teléfono el momento en que el cuerpo del activista era cargado, describiendo la escena como caótica.
Sospechoso del ataque sigue libre al cierre del primer día
La universidad informó inicialmente que había una persona detenida y en efecto circularon videos en redes con una persona siendo puesta en custodia, pero minutos después se aclaró que el sospechoso fue liberado. Más adelante, horas después, Kash Patel, Director del FBI, manifestó que había un sospechoso bajo custodia, sin dar mayores detalles. Horas después, se dio a conocer que la búsqueda del tirador continúa y el tirador sigue libre al cierre de la noche. Dos personas detenidas previamente no estaban relacionadas con el tiroteo y fueron liberadas posteriormente.
El ataque provocó el cierre total del recinto universitario, la suspensión de clases y la implementación de un protocolo de evacuación que incluyó escoltas policiales para sacar de manera segura a los estudiantes.
“Quienes se encuentren en el campus, quédense en sus lugares hasta que la policía pueda escoltarlos fuera de forma segura”, indicó la universidad en un comunicado. Incluso las carreteras de acceso fueron bloqueadas mientras agentes recorrían los edificios.
Testigos señalaron que el evento giraba en torno al debate sobre la portación de armas en la comunidad LGBTQ+.
Reacciones nacionales e internacionales

El impacto político fue inmediato. Trump expresó en Truth Social: “Nadie comprendió ni tuvo el corazón de la juventud en Estados Unidos mejor que Charlie. Fue querido y admirado por todos, especialmente por mí, y ahora ya no está con nosotros. Melania y yo expresamos nuestro más sentido pésame a su hermosa esposa Erika y a su familia. ¡Charlie, te queremos mucho!”. Melania Trump envió condolencias a la esposa de Kirk, Erika, y a sus dos pequeños hijos.
El expresidente Joe Biden llamó a detener la violencia política: “No hay lugar en nuestro país para este tipo de violencia. Debe terminar ya”. Barack Obama también se pronunció, asegurando que se trata de un acto “despreciable que no tiene cabida en nuestra democracia”. Kamala Harris, dijo que estaba “profundamente perturbada” por el asesinato de Kirk y agregó: “Condeno este acto y todos debemos trabajar juntos para garantizar que esto no conduzca a más violencia”.
Desde el Congreso, senadores republicanos como Ted Cruz, Chuck Grassley y Rick Scott enviaron mensajes de oración a la familia. Scott calificó a Kirk como “un muy buen amigo” y reconoció lo doloroso de la noticia. Entre los demócratas, el gobernador de California, Gavin Newsom, condenó el ataque como “vil y repugnante”, mientras el senador Mark Kelly, víctima junto con su esposa Gabby Giffords de un atentado en 2010, afirmó que se trata de “un ejemplo de violencia política que no tiene cabida en nuestro país”.
Turning Point USA, la organización fundada por Kirk para movilizar a los jóvenes conservadores, confirmó el deceso con un mensaje interno: “Con gran pesar, informamos que Charlie fue a su recompensa eterna con Jesucristo en el cielo”.
La figura de Kirk y el temor por el futuro
Charlie Kirk se había convertido en uno de los rostros más visibles del conservadurismo juvenil en EE. UU. Su estrecha relación con Trump lo catapultó como orador en la convención presidencial de 2024, apenas días después de un intento de asesinato contra el propio presidente. Su capacidad para conectar con la juventud y promover un discurso de populismo conservador lo había consolidado como un referente dentro del Partido Republicano.
La noticia de su asesinato revive temores sobre el deterioro del debate político en EE. UU., marcado por una creciente radicalización. Para la comunidad latina residente en el país, este episodio genera especial preocupación: muchos jóvenes hispanos participan en los campus universitarios y ven en estos espacios un terreno de debate democrático. La violencia política, como la que acabó con la vida de Kirk, amenaza ese entorno y siembra miedo en comunidades que luchan por integrarse y aportar a la vida pública sin temor a represalias.
No te pierdas la señal en vivo de Comercio TV aquí y mantente al día en la actualidad financiera








