Un magnate que se niega a jugar bajo las normas tradicionales del dinero ha marcado un camino distinto en la historia de las grandes fortunas. Con un estilo que desafía la prudencia de los asesores patrimoniales más conservadores, Larry Ellison ha sabido mantener su riqueza sin desprenderse del control de su compañía insignia.
El presidente de Oracle, a sus 81 años, conserva 1,160 millones de acciones que equivalen al 41% de la empresa, un nivel de participación inusual entre los multimillonarios tecnológicos. Mientras Elon Musk posee menos del 20% de Tesla, Mark Zuckerberg alrededor del 14% de Meta y Jeff Bezos apenas el 8% de Amazon tras vender $18,000 millones en los últimos dos años, Ellison ha preferido mantener casi intacta su posición. Según documentos de la SEC, ha comprometido 277 millones de acciones como garantía de deudas personales valoradas en más de $82,000 millones.
“Ellison es una excepción”, explicó Michael Sury, de la Universidad de Texas en Austin, al destacar que su nivel de apalancamiento sería inadmisible en otras compañías. Oracle, sin embargo, le ha dado libertad bajo el argumento de que no representa un riesgo para los accionistas. El propio Ellison reconoció en 2012 que disponía de una línea de crédito de $4,000 millones “por si voy de compras y algo me llama la atención”.
Su fortuna se ha expandido también gracias a adquisiciones extravagantes: desde la isla de Lanai en Hawái hasta un resort en Florida por $277 millones, pasando por el torneo de tenis Indian Wells y una flota de aviones de combate. Además, ha financiado a su hijo en Skydance Media, apoyando la compra de Paramount por $8,000 millones y explorando operaciones con Warner Bros. Discovery por más de $70,000 millones.
Larry Ellison, nacido en Nueva York en 1944, y fundó Oracle en 1977 junto con Bob Miner y Ed Oates. Con una visión arriesgada y desafiante, convirtió a Oracle en pionera en bases de datos relacionales, sentando las bases de gran parte de la infraestructura tecnológica moderna. Su fortuna comenzó a crecer a finales de los años 80 y principios de los 90, cuando Oracle empezó a expandirse globalmente y se convirtió en un referente para gobiernos y grandes corporaciones que necesitaban sistemas robustos de gestión de datos.
Sin embargo, a comienzos de los 90, Ellison enfrentó una de sus mayores caídas cuando Oracle casi colapsa debido a reportes financieros inflados y una crisis de confianza en Wall Street. A pesar de ello, su mayor ascenso llegó tras la burbuja tecnológica y las adquisiciones estratégicas en los 2000, consolidando a Oracle como un gigante del software empresarial y elevando su fortuna hasta llegar a ser el hombre más rico del planeta hoy día.
No te pierdas la señal en vivo de Comercio TV aquí y mantente al día en la actualidad financiera








