En medio de un frágil escenario político y militar, Washington ha decidido reforzar su papel en el reciente acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hamás. La medida busca garantizar la estabilidad en la región y respaldar las labores humanitarias tras dos años de devastación en Gaza.
Fuentes del gobierno estadounidense confirmaron que cerca de 200 soldados serán enviados a Israel como parte de un equipo internacional que incluye aliados, organizaciones no gubernamentales y representantes del sector privado. El objetivo es establecer un “centro de coordinación civil-militar” bajo el Comando Central de EE. UU., encargado de facilitar la entrega de ayuda humanitaria, así como asistencia logística y de seguridad.
Uno de los funcionarios explicó que este grupo tendrá la misión de supervisar la implementación del alto el fuego y preparar la transición hacia un gobierno civil en Gaza. Aunque el contingente estará compuesto por expertos en transporte, ingeniería y planificación, las autoridades aclararon que ningún militar estadounidense será desplegado directamente dentro del territorio gazatí.
Otro funcionario detalló que las tropas provienen de distintas unidades del Comando Central y que algunas ya han comenzado a llegar a la región para iniciar las labores de coordinación. La iniciativa se enmarca en el plan impulsado por la administración de Donald Trump para poner fin a los enfrentamientos y sentar las bases de una futura administración civil en Gaza.
No te pierdas la señal en vivo de Comercio TV aquí y mantente al día en la actualidad financiera







