El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó que su gobierno mantiene conversaciones con Estados Unidos para intentar abordar las diferencias bilaterales entre ambos países. Según explicó el mandatario, los intercambios buscan encontrar soluciones mediante el diálogo, aunque advirtió que las negociaciones son procesos complejos que requieren voluntad política y tiempo para avanzar. Actualmente predominan los intercambios preliminares más que negociaciones avanzadas.
La confirmación llega después de semanas de especulación sobre contactos entre La Habana y Washington, en medio de un aumento de la presión política de la administración de Donald Trump sobre la isla.
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El mandatario estadounidense ha endurecido recientemente su retórica hacia el gobierno cubano. En declaraciones públicas, Trump señaló que Cuba atraviesa una situación crítica y sugirió la posibilidad de una “toma de control amistosa” del país.
Las tensiones se producen en un momento especialmente delicado para la economía cubana. La isla enfrenta una crisis energética cada vez más profunda tras la interrupción del suministro de petróleo proveniente de Venezuela. Estados Unidos impuso en enero un bloqueo petrolero que agravó la escasez de combustible, poco después de que el presidente venezolano Nicolás Maduro —principal aliado energético de La Habana— fuera capturado en una operación militar.
La falta de energía ya está teniendo efectos visibles en la vida cotidiana. Un apagón masivo registrado la semana pasada dejó a millones de personas sin electricidad, afectando transporte, actividad económica y servicios básicos en varias regiones del país.
En este contexto, cualquier avance en el diálogo con Washington podría tener implicaciones relevantes para la economía cubana, particularmente en áreas como energía, comercio y flujo de remesas, factores que influyen directamente en el sustento de millones de familias dentro y fuera de la isla.
Sin embargo, Díaz-Canel insistió en que las negociaciones recién comienzan y advirtió que un eventual entendimiento entre ambos gobiernos no se alcanzará en el corto plazo.







