El crecimiento económico fue mucho más lento de lo esperado en los últimos tres meses de 2025, mientras la inflación aumentó a inicios de 2026. El Producto Interior Bruto aumentó a una tasa anual ajustada de tan solo el 0.7% en el cuarto trimestre. Esta revisión supuso un fuerte descenso respecto a la estimación anterior del 1.4%, según informó el Departamento de Comercio este viernes.
La cifra se situó por debajo de la previsión de los analistas, que esperaban un 1.5%. También marcó una desaceleración considerable frente al aumento del 4.4% registrado en el periodo anterior. En el conjunto del año, el PIB registró un aumento del 2.1%, una décima menos que el año previo. En 2024, la economía estadounidense había logrado crecer a un ritmo anual del 2.8%.
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Según la Oficina de Análisis Económico, la revisión a la baja se debió a ajustes en el gasto de los consumidores y del gobierno. También influyeron los cambios en las exportaciones y una disminución en las importaciones. Estos datos ofrecen una visión clara de las presiones inflacionarias previas a la decisión de la Corte Suprema que anuló diversos aranceles impuestos recientemente por el gobierno federal.
En cuanto a la inflación de enero, los datos estuvieron alineados con las estimaciones, aunque mostraron aumentos de precios superiores a los deseados. El índice de precios de gastos de consumo personal registró un aumento mensual del 0.3%. Esto situó la tasa anual en el 2.8%, mientras los economistas esperaban lecturas del 0.3% y 2.9% respectivamente para ese periodo de reporte económico.
Excluyendo la volatilidad de alimentos y energía, la inflación subyacente aumentó un 0.4% en enero y un 3.1% interanual. Los funcionarios se centran en esta lectura como un mejor indicador de las tendencias a largo plazo. La cifra fue superior a la de diciembre, lo que refleja una presión persistente sobre el bolsillo de los ciudadanos, especialmente en los hogares de la comunidad latina.
El informe es anterior a los ataques lanzados contra Irán en marzo. Los precios de la energía se han disparado en las dos semanas transcurridas desde el inicio del conflicto. El crudo Brent alcanzó los $100 por barril este jueves, lo que añade una presión inflacionaria adicional que no estaba presente cuando se recolectaron estos datos económicos revisados por el Departamento de Comercio.
La economía muestra señales de fatiga justo antes de enfrentar un choque energético global. La combinación de un PIB estancado y una inflación subyacente del 3.1% reduce el margen de acción de la Reserva Federal. Los próximos meses serán críticos para determinar si Estados Unidos puede evitar una recesión técnica mientras los costos de vida continúan subiendo por la crisis actual.








