Los precios del petróleo registraron fuertes ganancias este miércoles después de que el presidente Donald Trump advirtiera que Estados Unidos responderá con contundencia a un presunto ataque iraní contra fuerzas estadounidenses en Oriente Medio. La posibilidad de una escalada militar volvió a elevar la preocupación por el suministro global de energía.
El Brent, referencia internacional, subió 6.5% hasta $89.52 por barril. El West Texas Intermediate (WTI) avanzó 6.3% y cerró en $84.26 por barril, recuperando parte de las pérdidas registradas a comienzos de la semana.
Según Trump, Irán “recibirá una paliza” tras el lanzamiento de misiles balísticos por parte de la Guardia Revolucionaria Islámica contra fuerzas estadounidenses. De acuerdo con el Comando Central de Estados Unidos, los proyectiles fueron interceptados sin causar daños.
La tensión aumentó luego de que, según Axios, el objetivo fuera una base militar estadounidense en Jordania. Paralelamente, fuerzas de Estados Unidos y Arabia Saudita realizaron ataques contra instalaciones logísticas y depósitos de armas en el este de Irak, como respuesta a más de 30 ataques con drones atribuidos a grupos respaldados por Irán en los últimos tres días.
El repunte del petróleo rompe la tendencia bajista observada al inicio de la semana, cuando los mercados apostaban por una posible reducción de las tensiones en la región. Sin embargo, el riesgo geopolítico volvió a dominar el comportamiento de las materias primas.
Los inversionistas también mantienen la atención sobre el estrecho de Ormuz y el sur del mar Rojo, dos corredores por donde transita una parte significativa del comercio mundial de petróleo. Durante las últimas semanas, Irán ha intensificado los ataques contra buques que cruzan Ormuz, mientras que los rebeldes hutíes en Yemen anunciaron un embargo marítimo contra Arabia Saudita y atacaron dos petroleros en el mar Rojo.
La posibilidad de nuevas interrupciones en estas rutas mantiene la presión sobre los precios del crudo. Para los consumidores en Estados Unidos, un petróleo más caro podría traducirse en mayores precios de la gasolina y un aumento en los costos de transporte y de bienes que dependen de la logística, reavivando las preocupaciones sobre la inflación en los próximos meses.
Da clic aquí y recibe sin costo el mejor análisis económico de Comercio TV directamente en tu bandeja de entrada








