El Departamento de Trabajo informó que la inflación en septiembre alcanzó el 2.4% interanual, superando las expectativas del mercado, mientras las solicitudes de subsidio por desempleo alcanzaron su nivel más alto desde agosto de 2023, impulsadas por el huracán Helene.
El índice de precios al consumidor (IPC), que mide el costo de bienes y servicios en EE.UU., aumentó un 0.2% en el mes, llevando la tasa anual al 2.4%, superando en 0.1 puntos porcentuales las previsiones del Dow Jones. Esta cifra es la más baja desde febrero de 2021, pero ligeramente superior a la de agosto.
El aumento de precios excluyendo alimentos y energía fue del 0.3%, con una tasa anual del 3.3%. La subida en el precio de los alimentos (0.4%) y en los costos de vivienda (0.2%) fue el principal motor de la inflación, compensando la caída del 1.9% en los precios energéticos.
Otros aumentos destacables fueron en vehículos usados (0.3%), servicios de salud (0.7%) y vestimenta (1.1%).
El informe se publica en un contexto donde la Reserva Federal continúa reduciendo las tasas de interés, aunque el ritmo de los recortes es incierto. Los mercados, sin embargo, aumentaron las apuestas de que la Fed reducirá las tasas otro cuarto de punto en noviembre.
Por otro lado, las solicitudes iniciales de desempleo subieron inesperadamente a 258,000 en la primera semana de octubre, el nivel más alto desde agosto, muy por encima de las 230,000 previstas. Este incremento se atribuye a los efectos del huracán Helene, que azotó el sureste de EE.UU. el 26 de septiembre, con Florida y Carolina del Norte viendo un aumento combinado de 12,376 solicitudes.
Los precios de los alimentos siguen siendo una fuente persistente de inflación, con los huevos subiendo un 8.4% en el mes y un 39.6% en el último año. La mantequilla subió un 2.8% en septiembre y un 7.8% anual. Sin embargo, los costos de vivienda, que aumentaron un 4.9% en el último año, podrían estar empezando a desacelerar, lo que podría aliviar las presiones inflacionarias en el futuro.








