Las ventas minoristas en Estados Unidos aumentaron un 0.2% en febrero, mostrando un crecimiento moderado frente a la caída del 1.2% registrada en enero. Sin embargo, este incremento estuvo por debajo del 0.6% proyectado por los analistas del Dow Jones, lo que genera incertidumbre sobre el ritmo del consumo en medio de una economía en desaceleración.
El informe del Departamento de Comercio indica que, si bien las cifras han mejorado, el crecimiento no logró superar la inflación del 0.2% registrada en el mismo periodo, lo que sugiere que el gasto se mantuvo estable en términos reales. Excluyendo la venta de automóviles, el incremento fue del 0.3%, en línea con las expectativas del mercado.
Robert Frick, economista de Navy Federal Credit Union, señaló que “no es un informe excelente, pero sigue siendo positivo a pesar del pesimismo de los consumidores sobre el futuro”. A su vez, Elizabeth Renter, economista de NerdWallet, advirtió que “las constantes modificaciones en las políticas económicas dificultan la toma de decisiones informadas tanto para consumidores como para empresas”.
El comercio en línea lideró el crecimiento con un alza del 2.4%, seguido por el sector de salud y cuidado personal con un 1.7%. No obstante, los bares y restaurantes registraron una caída del 1.5%, mientras que las estaciones de servicio disminuyeron un 1% debido a la baja en los precios del combustible.
Las preocupaciones económicas aumentan con la política arancelaria del presidente Donald Trump, que podría impulsar la inflación y ralentizar la economía. La próxima actualización del rastreador GDPNow de la Reserva Federal de Atlanta podría determinar si el crecimiento del primer trimestre se mantiene en terreno positivo o si la desaceleración es más severa de lo esperado.