La compañía despidió a unos 9,000 trabajadores, lo que representa menos del 4% de su plantilla global. “Seguimos implementando los cambios organizativos necesarios para posicionar mejor a la empresa y a los equipos para el éxito en un mercado dinámico”, afirmó un portavoz de Microsoft. Los recortes afectaron a empleados de distintas regiones, equipos y niveles de experiencia.
Este ajuste se suma a una larga lista: en enero ya se habían eliminado puestos por desempeño, en mayo más de 6,000 empleos fueron recortados, y en junio, al menos 300 más. Microsoft, con sede en Redmond, Washington, contaba con 228,000 empleados en junio de 2024. En 2023 ya había despedido a 10,000, y su mayor reestructuración ocurrió en 2014, con 18,000 despidos tras la compra del negocio de Nokia.
Phil Spencer, director ejecutivo de la división Gaming de Microsoft, explicó que buscan “posicionar a Gaming para un éxito duradero” y aumentar la agilidad eliminando niveles de gestión. La intención parece clara: reestructurar profundamente sin importar los efectos inmediatos.
Todo esto sucede mientras Microsoft reportó ganancias netas por casi $26,000 millones sobre ingresos de $70,000 millones en el trimestre de marzo. Sus acciones incluso alcanzaron un máximo histórico de $497.45 el 26 de junio. A pesar de ello, la empresa proyecta un crecimiento del 14% en ingresos para el trimestre de junio, gracias a Azure y al software corporativo.
Otras tecnológicas también han recortado personal en 2025. Autodesk, Chegg y CrowdStrike hicieron lo propio. ADP informó que el sector privado en EE. UU. perdió 33,000 empleos en junio, cuando los analistas esperaban un alza de 100,000. El contraste entre ganancias millonarias y despidos masivos vuelve a poner en tela de juicio el rumbo de las grandes tecnológicas.
Mantente al día en la actualidad financiera conectándote a la señal en vivo de Comercio TV aquí.








