La tarde del día anterior a una de las celebraciones más importantes del año: Acción de Gracias, comenzó con calles tranquilas y oficinas semivacías en Washington, D.C., sin embargo, en cuestión de minutos, el centro de la ciudad pasó de la calma a las sirenas, vehículos de emergencia y perímetros de seguridad alrededor de la Casa Blanca.
Tiroteo en pleno centro de Washington
Según las autoridades, alrededor de las 2:15 p.m. (hora del Este) del miércoles 26 de noviembre, dos miembros de la Guardia Nacional de Virginia Occidental realizaban “patrullas de alta visibilidad” cerca de la intersección de la calle 17 con la I, junto a Farragut Square, a pocas cuadras de la Casa Blanca. En ese momento, un hombre se acercó y, de acuerdo con el subdirector ejecutivo del Departamento de Policía Metropolitana, Jeffery Carroll, “levantó el brazo con un arma de fuego y disparó contra la Guardia Nacional”.
Testigos relataron que escucharon varios disparos seguidos y vieron a peatones corriendo en todas direcciones, incluidos “muchos niños pequeños” que estaban en la zona a la hora del almuerzo. Un video grabado desde la ventana de un edificio cercano muestra a agentes forcejeando con un hombre tirado en el pavimento mientras otros uniformados se inclinan sobre uno de los guardias heridos para darle primeros auxilios.
Sospechoso bajo custodia e investigación en marcha
Carroll explicó que, tras un breve intercambio de disparos, otros efectivos lograron reducir al atacante alrededor de las 2:16 p.m. El sospechoso recibió un impacto, fue trasladado a un hospital local y quedó bajo custodia. A las 2:58 p.m., la policía de D.C. informó que la escena estaba asegurada y que no se buscaban más implicados.
El FBI señaló que cree haber identificado al detenido gracias a sus huellas dactilares. De forma preliminar, se trataría de un hombre residente en el estado de Washington que habría llegado desde Afganistán en 2021 y obtuvo asilo en 2024. La alcaldesa Muriel Bowser definió el hecho como un “tiroteo selectivo”, mientras las autoridades insisten en que el motivo sigue sin estar claro.
Reacciones oficiales y refuerzo de seguridad
Las autoridades confirmaron que los dos guardias nacionales se encuentran en estado crítico. El director del FBI, Kash Patel, calificó el hecho como una “agresión” contra militares en servicio. El gobernador de Virginia Occidental, Patrick Morrisey, habló de un “acto de violencia indescriptible” y aseguró que “seguiremos trabajando para garantizar que se haga justicia”.
Por la cercanía del ataque, la Casa Blanca fue puesta bajo cierre temporal minutos después del tiroteo. El presidente Donald Trump, desde Mar-a-Lago, afirmó que el tirador está “gravemente herido” y que “pagará un precio muy alto”, además de solicitar el envío de 500 efectivos adicionales de la Guardia Nacional a Washington, D.C.
Un Día de Acción de Gracias marcado por la violencia
Con la investigación federal avanzando y la seguridad reforzada en la capital, el país sigue pendiente del estado de los servidores heridos y reclamando las respuestas sobre los motivos del tirador.
En una jornada pensada para el agradecimiento y la reunión familiar, el ataque reabre el debate sobre la protección de las fuerzas desplegadas en el centro político de Estados Unidos y el riesgo permanente que asumen al patrullar sus calles.
Mantente al día en la actualidad financiera conectándote a la señal en vivo de Comercio TV aquí.








