La evolución tecnológica, diseñada para liberarnos de tareas tediosas, está generando una preocupante paradoja: la atrofia de nuestras habilidades cognitivas básicas. Lo que comenzó como una conveniencia se ha convertido en una dependencia que amenaza con delegar a las máquinas la esencia de lo que nos define: el pensamiento crítico.
Pérdida de habilidades de memoria, cálculo básico y ubicación: “El inicio”
La historia de esta delegación es clara. Con la popularización de las calculadoras y luego de los teléfonos inteligentes, la capacidad de realizar cálculos mentales básicos se ha deteriorado significativamente. Estudios en psicología cognitiva han documentado cómo el cerebro se vuelve menos eficiente en tareas que sabe que puede subcontratar a un dispositivo.
Un fenómeno aún más evidente ocurre con la memoria y ubicación espacial. Herramientas como Google Maps han erosionado nuestra memoria espacial y nuestra capacidad de navegación. La neurociencia ha observado que, al seguir ciegamente una ruta GPS, no se activa el hipocampo de la misma manera que al navegar activamente. Esto explica por qué es habitual seguir una ruta con Maps y, al intentar repetirla sin el dispositivo al día siguiente, el individuo podría perderse y no tener conciencia espacial, como si nunca hubiera hecho esa ruta. Simplemente siguieron instrucciones sin “aprender” el camino. La delegación de la navegación convierte el acto de ir de A a B en un ejercicio de obediencia, no de aprendizaje.
Algo similar ocurrió con la capacidad de memorizar datos como números de teléfono, fechas de nacimiento, eventos especiales y hasta recuerdos. Los teléfonos y las redes sociales ahora se ocupan de eso, y una mente que no se entrena va perdiendo poco a poco las capacidades que antes fortalecía día a día con la práctica.
¿Perderemos la capacidad de pensar?: “El Fin”
La inteligencia artificial (IA) introduce un riesgo más profundo: la delegación del pensamiento, el análisis y la creatividad. Podría pasar lo mismo que ha venido sucediendo, y es que, algo que no se entrena y no se usa, poco a poco desaparecerá, por lo cual el solo término inteligencia -artificial- pareciera ser una terrible advertencia de que el pensamiento humano podría ser reemplazado.
Mientras una élite aprovechará la IA para amplificar su capacidad de generar riqueza y adquirir dominio económico o de poder sobre las masas (utilizando la IA para optimizar estrategias, controlar narrativas y tomar decisiones a una velocidad inalcanzable para el humano promedio), otra parte de la población podría tomar la decisión opcional de no pensar. Al igual que como sucede con la drogadicción, en la que existe un elemento que hace daño, sin embargo, algunos individuos deciden acceder sin importar los riesgos letales que trae su consumo.
El neurocientífico Manfred Spitzer, por ejemplo, ha advertido sobre los peligros de externalizar las funciones cerebrales, acuñando el término “demencia digital” para describir cómo la dependencia tecnológica excesiva puede degradar las capacidades mentales.
Si la IA puede redactar, analizar, resumir, conceptualizar e incluso crear argumentos sin esfuerzo humano significativo, muchas personas podrían optar por esta “droga” de la conveniencia cognitiva. Esta renuncia al esfuerzo mental, al igual que una droga, ofrece una recompensa inmediata (la solución fácil) a cambio de la atrofia a largo plazo.
Hoy día en medio del auge de la IA, existe un ingrediente adicional y alarmante. El mismo “mercado capitalista” puede estar llevando a las personas de manera sutil pero “obligada” a que usen la inteligencia artificial para ser más productivos o de lo contrario perder sus empleos, lo reemplazarían fácilmente con alguien que “voluntariamente” lo hará.
El resultado podría ser una sociedad dividida entre aquellos que utilizan la IA para potenciar su pensamiento y dominar, y aquellos que la utilizan para evitar pensar, acelerando la obsolescencia de las habilidades que nos hacen inherentemente humanos. Esta inercia cognitiva representa, para algunos analistas, el comienzo de un riesgo existencial para la humanidad tal como la conocemos.
Mantente al día en la actualidad financiera conectándote a la señal en vivo de Comercio TV aquí.








