Tras días de parálisis y tensiones políticas, Washington dio un paso para reactivar el funcionamiento del Gobierno federal sin despejar por completo todas las incógnitas. El movimiento llegó luego de negociaciones aceleradas y votaciones al límite que reflejaron la fragilidad del equilibrio en el Capitolio.
No te pierdas: Petro y Trump escogen el juego de “todos ganan”
La Cámara de Representantes aprobó este martes un proyecto de ley para poner fin al cierre parcial del Gobierno de Estados Unidos iniciado el sábado 31 de enero, y envió la legislación al presidente Donald Trump para su firma. La votación fue de 217 a 214, con 21 republicanos votando en contra, en una sesión marcada por maniobras de último momento. Trump ya había anticipado que lo promulgará sin demora y afirmó que lo firmará “de inmediato”.
El paquete restablece la financiación durante el resto del año fiscal, hasta el 30 de septiembre, para áreas clave como Defensa, Tesoro, Estado, Salud y Servicios Humanos, Trabajo, Vivienda y Desarrollo Urbano, Transporte y Educación. También reactiva servicios vinculados a la seguridad social, la atención médica y la educación, que habían sufrido interrupciones significativas durante el cierre.
Sin embargo, el acuerdo dejó fuera una solución definitiva para el Department of Homeland Security. Esa agencia recibirá solo dos semanas de financiación provisional, hasta el 13 de febrero, mientras continúan las negociaciones tras las exigencias de algunos demócratas de reformar sus operaciones luego de la muerte de dos civiles en Minnesota. El Senado había retirado la financiación anual completa del DHS, forzando este esquema temporal.
Antes de la votación final, la principal negociadora demócrata en materia presupuestaria, la representante Rosa DeLauro, instó a su bancada a respaldar el acuerdo. “Aprobar hoy estos cinco proyectos de ley de financiación para un año completo nos coloca en la mejor posición para ganar esa batalla”, sostuvo. Aun así, persistieron resistencias en ambos partidos.
El presidente de la Cámara, Mike Johnson, defendió la estrategia pese a las divisiones internas. “Vamos a aprobar la norma hoy; nunca la dudé”, declaró, y agregó: “Gobernamos con responsabilidad y estamos cumpliendo con nuestra tarea”.
Aunque la medida encamina el fin del cierre, el debate de fondo sobre inmigración y control fronterizo promete mantener la presión política en las próximas semanas, con negociaciones que pondrán a prueba nuevamente la estrecha mayoría republicana y la capacidad del Congreso para evitar otra crisis similar.
Mira la señal en vivo de Comercio TV aquí y mantente al día en la actualidad financiera








