Donald Trump ha convertido un par de zapatos Oxford de cuero en uno de los gestos más comentados dentro de su círculo político. El presidente ha comenzado a regalar calzado de la marca Florsheim a directores de agencias, miembros del gabinete, asesores de la Casa Blanca y figuras influyentes de su entorno, reforzando una costumbre que combina estética, cercanía política y un peculiar sello personal.
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Según personas familiarizadas con el tema consultadas por el prestigioso diario The Wall Street Journal, el mandatario incluso pregunta en reuniones si los presentes ya recibieron su par. En algunos casos, Trump mira los pies de sus invitados, calcula su talla y ordena que un asistente haga el pedido. Días después, una caja marrón de Florsheim llega a la Casa Blanca, a veces firmada por el propio presidente o acompañada por una breve nota.
El hábito se ha vuelto tan común que algunos funcionarios ya se presentan cerca del presidente usando los zapatos. Una funcionaria de la Casa Blanca comentó que “todos los chicos los tienen”, mientras otra bromeó diciendo que muchos temen no usarlos frente a Trump. Entre quienes habrían recibido un par están el vicepresidente J.D. Vance, el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth, el secretario de Comercio Howard Lutnick y el secretario de Transporte Sean Duffy, además de varias figuras mediáticas cercanas al presidente.
Según afirmó el WSJ, La historia incluso tiene momentos curiosos. Durante una reunión en la Oficina Oval, Trump habría mirado los zapatos de Rubio y Vance antes de decirles que necesitaban unos nuevos. Luego sacó un catálogo y les pidió su talla. Según recordó Vance en un evento posterior, el presidente dijo: “Se puede saber mucho de un hombre por el número de su calzado”.
La marca detrás de estos regalos es Florsheim, una compañía estadounidense fundada en 1892 en Chicago por el inmigrante alemán Sigmund Florsheim. Durante más de un siglo, la firma ha sido conocida por fabricar zapatos de vestir tradicionales que combinan estilo clásico y comodidad.
A diferencia de otras marcas de lujo que suelen acompañar la imagen pública de Trump, muchos modelos de Florsheim cuestan alrededor de $145, un precio relativamente accesible dentro del mercado de calzado formal. La marca hoy forma parte del grupo Weyco con sede en Wisconsin, ha atravesado diferentes etapas a lo largo de su historia, incluyendo una quiebra en 2002 antes de reorganizarse bajo control familiar.
Trump es conocido por repartir recuerdos a aliados y visitantes —desde gorras MAGA hasta monedas presidenciales o fotografías firmadas—, pero este gesto ha llevado la tradición a un nivel distinto.
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