Los precios al consumidor en Estados Unidos aumentaron 0.3% en febrero, lo que dejó la inflación anual en 2.4%, en línea con las previsiones del mercado, según datos publicados por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS). El índice subyacente —que excluye alimentos y energía por su volatilidad— subió 0.2% en el mes y se ubicó en 2.5% interanual, también de acuerdo con las estimaciones de los economistas.
Las cifras muestran que la inflación se mantuvo sin cambios frente a enero, lo que indica que las presiones sobre los precios continúan moderándose, aunque todavía se ubican ligeramente por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal.
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Evolución de los precios en febrero
El informe reflejó aumentos moderados en vivienda y servicios, mientras que algunos bienes registraron descensos, entre ellos vehículos usados y seguros de automóviles. El componente de vivienda, el de mayor peso dentro del índice, subió 0.2% durante el mes y se ubicó en 3% anual. Dentro de esta categoría, el alquiler avanzó apenas 0.1%, el menor incremento mensual desde enero de 2021.
Otros movimientos incluyeron un aumento de 1.3% en los precios de la ropa, mientras que los vehículos nuevos se mantuvieron prácticamente estables. La energía subió 0.6% en febrero y registra un aumento anual de 0.5%.
En alimentos, los precios avanzaron 0.4% en el mes y 3.1% frente al año anterior. En contraste, el precio de los huevos cayó 3.8% en febrero, lo que amplía su descenso anual a más de 40%.
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Impacto del petróleo y expectativas para la FED
Los mercados reaccionaron con cautela al informe: los futuros bursátiles mostraron resultados mixtos y los rendimientos de los bonos del Tesoro registraron ligeros aumentos.
Economistas señalan que estas cifras reflejan la situación antes del reciente repunte del petróleo asociado al conflicto con Irán. Un aumento sostenido en los precios de la energía suele trasladarse rápidamente a la gasolina, el transporte y otros costos de producción.
Aun así, muchos analistas consideran que estos efectos podrían ser temporales si las tensiones geopolíticas disminuyen.
Desde la perspectiva de la Reserva Federal, el informe refuerza la idea de mantener una postura prudente mientras evalúa el impacto de los recortes de tasas realizados el año pasado. Los mercados esperan que el banco central mantenga las tasas sin cambios en su próxima reunión y sitúan el primer posible recorte hacia septiembre.
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