Israel aseguró haber matado a Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, en un ataque aéreo, en uno de los golpes más relevantes contra la cúpula iraní desde el inicio del conflicto. De confirmarse, se trataría de la figura de mayor peso eliminada tras el líder supremo, en medio de una escalada militar que ya impacta mercados energéticos y la estabilidad regional.
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Golpe a figuras clave del aparato iraní
El gobierno israelí también afirmó haber abatido a Gholamreza Soleimani, comandante de la milicia Basij, un grupo paramilitar central en la seguridad interna de Irán. Ambos nombres estaban vinculados a la estrategia de respuesta de Teherán frente a los ataques de Estados Unidos e Israel.
Larijani era considerado un articulador clave dentro del sistema de seguridad iraní, mientras que la Basij ha sido señalada por su rol en el control de protestas. Hasta el momento, Irán no ha confirmado oficialmente las muertes, lo que deja abierta la incertidumbre sobre el alcance real del operativo.
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Expansión del conflicto en Medio Oriente
La ofensiva coincide con un aumento de la presión militar en varios frentes. Israel emitió la orden de evacuación más amplia en el sur del Líbano desde 2006, anticipando posibles ataques contra Hezbolá, aliado de Irán.
Al mismo tiempo, autoridades iraquíes denunciaron ataques contra instalaciones estratégicas y misiones diplomáticas, incluida la embajada de Estados Unidos en Bagdad. En Emiratos Árabes Unidos, un buque cisterna fue alcanzado por un proyectil mientras permanecía anclado cerca de un centro petrolero, lo que evidencia el riesgo creciente para infraestructuras energéticas.
Impacto en petróleo y economía global
El conflicto ya tiene efectos visibles en los mercados. Los precios del petróleo subieron tras la negativa de varios aliados de Estados Unidos a involucrarse en la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial que enfrenta interrupciones.
El encarecimiento del crudo suele trasladarse rápidamente a combustibles y transporte, presionando costos para empresas y consumidores. Para muchos trabajadores y pequeños negocios —incluidos sectores con alta participación hispana como logística, construcción y servicios— esto puede traducirse en menores márgenes y aumento en el costo de vida.
En paralelo, el presidente Donald Trump señaló que prioriza permanecer en Estados Unidos ante la evolución del conflicto, incluso evaluando ajustes en su agenda internacional, reflejando la sensibilidad política y económica de una crisis que ya trasciende el ámbito militar.







