Macy’s superó las previsiones de Wall Street en el cuarto trimestre, con ganancias ajustadas de $1.67 por acción y ventas por $7,640 millones. Sin embargo, la compañía prevé un año más débil, con ingresos estimados entre $21,400 y $21,650 millones y utilidades por acción de entre $1.90 y $2.10, por debajo del ejercicio anterior.
No te pierdas: Mastercard compra BVNK por hasta $1,800 millones para impulsar pagos con stablecoins
La guía refleja cautela ante factores como aranceles, tensiones geopolíticas y volatilidad en el consumo. La empresa anticipa que las ventas comparables se mantendrán prácticamente planas, en un rango entre -0.5% y +0.5%.
A pesar del tono prudente, Macy’s mostró señales de recuperación. Las ventas comparables crecieron 1.8% en el trimestre y 1.5% en el año, marcando su primer avance anual en tres años. Además, fue el cuarto trimestre consecutivo superando expectativas.
El impulso vino de una estrategia enfocada en modernizar tiendas, mejorar la experiencia y ajustar el portafolio de marcas. En las ubicaciones renovadas, las ventas han superado al resto de la cadena, con un crecimiento comparable de 0.9%.
El negocio sigue apoyado por un consumidor de ingresos medios y altos que mantiene el gasto en moda, especialmente en productos premium como fragancias, calzado y accesorios. En contraste, los segmentos de menores ingresos continúan más presionados, lo que refleja una recuperación desigual del consumo.
Por segmentos, Bloomingdale’s destacó con un crecimiento comparable de 9.9% en el trimestre, impulsado por una fuerte temporada navideña. Bluemercury avanzó 1.3%, mientras que la marca Macy’s creció de forma más moderada.
La compañía avanza además en su reestructuración. Ha cerrado más de 80 tiendas y mantiene el plan de reducir cerca de 150 ubicaciones, ahora con un horizonte extendido hasta 2028 para maximizar el valor inmobiliario. Paralelamente, está invirtiendo en aproximadamente 350 tiendas que permanecerán abiertas, de las cuales ya ha renovado cerca de 200.
Este proceso combina reducción de costos con mayor inversión en tiendas clave, personal y nuevas marcas, buscando reposicionar la cadena frente a competidores y adaptarse a un consumidor más selectivo.
Para el comercio minorista en general, incluidos muchos negocios hispanos en EE.UU., el mensaje es mixto: hay resiliencia en el gasto, pero concentrada en ciertos segmentos. Esto obliga a ajustar inventarios, precios y experiencia de compra, en un entorno donde factores externos pueden cambiar rápidamente la demanda.
Las acciones de Macy’s reflejan esa dualidad: acumulan un alza cercana a 30% en el último año, aunque han caído alrededor de 20% en lo que va de 2026, en medio de dudas sobre el ritmo de recuperación.








