Amazon está llevando la competencia por la entrega rápida a un nuevo nivel. La compañía anunció la expansión de Amazon Now, su servicio de repartos en 30 minutos o menos, a más ciudades de Estados Unidos, incluyendo Austin, Denver, Minneapolis, Phoenix y nuevas zonas de Seattle, Filadelfia, Dallas y Atlanta.
El servicio busca llegar a decenas de millones de clientes antes de fin de año, después de pruebas iniciales en Seattle y Filadelfia. Los productos elegibles aparecen identificados con una etiqueta de Amazon Now y un ícono de rayo dentro de la app y el sitio web.
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La apuesta apunta a artículos de alta frecuencia: alimentos para la cena, detergente, pasta de dientes, pañales, productos de farmacia y pequeños electrónicos. Para muchas familias hispanas en zonas urbanas, el atractivo estará en resolver compras urgentes sin desplazarse a tiendas físicas, aunque el costo adicional puede limitar su uso a pedidos puntuales.
Los miembros Prime pagarán $3.99 por entrega, más $1.99 si el pedido es inferior a $15. Para clientes sin Prime, la tarifa será de $13.99, con un cargo adicional de $3.99 para pedidos pequeños.
Amazon usará centros de microdistribución, conocidos como “dark stores”, ubicados más cerca de los consumidores que sus grandes almacenes tradicionales. Estas instalaciones, de entre 5,000 y 10,000 pies cuadrados, permiten preparar pedidos con mayor rapidez en áreas metropolitanas densas.
La expansión también aumenta la presión sobre DoorDash, Uber Eats, Instacart y Walmart, que han convertido la entrega en pocas horas en una herramienta clave para retener clientes. Walmart ha destacado que puede entregar al 95% de los hogares estadounidenses en menos de tres horas.
En bolsa, Amazon cotizaba cerca de $265.82 este miércoles, con una leve baja intradía. DoorDash también retrocedía, mientras Uber subía ligeramente y Walmart avanzaba más de 2%, reflejando una reacción mixta del mercado ante una carrera logística que exige fuertes inversiones.
Para Amazon, la lógica es clara: entregas más rápidas pueden elevar la conversión de compras y aumentar la frecuencia con la que los consumidores regresan a su plataforma. Pero el modelo también dependerá de costos laborales, disponibilidad de conductores Flex y eficiencia en la última milla, un segmento donde muchos trabajadores hispanos participan en logística, reparto y servicios bajo demanda.
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