El mercado de viviendas usadas en Estados Unidos mostró señales de enfriamiento en abril, en medio de tasas hipotecarias todavía elevadas y precios que continúan cerca de máximos históricos.
Las ventas cerradas avanzaron apenas un 0.2% frente a marzo, hasta una tasa anualizada de 4.02 millones de unidades, según la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR). El resultado decepcionó a los analistas, que esperaban un repunte mucho más sólido.
No te pierdas: Tasas altas y presión inflacionaria: Así impacta la FED al mercado inmobiliario
En comparación con el mismo mes del año pasado, las operaciones permanecieron prácticamente estables. La presión principal sigue viniendo del financiamiento. Las hipotecas a 30 años, que rondaban el 5% a finales de marzo, volvieron a subir rápidamente tras el aumento de tensiones geopolíticas en Medio Oriente y esta semana se mantienen cerca del 6.42%.
Aunque los salarios han mostrado crecimiento, el incremento de los costos de financiamiento continúa reduciendo la capacidad de compra de muchas familias estadounidenses. El inventario de propiedades disponibles aumentó 5.8% frente a marzo, pero sigue siendo insuficiente para equilibrar el mercado. La oferta actual equivale a 4.4 meses, todavía lejos de los seis meses considerados normales por la industria inmobiliaria.
Esa limitada disponibilidad mantiene presión sobre los precios. El valor medio de las viviendas vendidas alcanzó $417,700 en abril, un nuevo récord para ese mes y un incremento anual de 0.9%.
Al mismo tiempo, los compradores están tardando más en tomar decisiones. Las viviendas permanecieron en promedio 32 días en el mercado, frente a 29 días hace un año, reflejando mayor cautela entre consumidores que enfrentan pagos mensuales considerablemente más altos.
Los compradores primerizos representaron el 33% de las operaciones del mes, mientras que una cuarta parte de las ventas se realizó completamente en efectivo, una señal de que muchos hogares financiados siguen perdiendo competitividad frente a inversionistas y compradores con mayor liquidez.
La situación afecta particularmente a familias hispanas y jóvenes profesionales que intentan ingresar al mercado inmobiliario por primera vez. En ciudades con fuerte crecimiento latino, como Phoenix, Dallas, Houston y Miami, las altas tasas y los elevados precios han retrasado decisiones de compra y aumentado la demanda de alquileres.
Analistas del sector consideran que el mercado podría seguir avanzando lentamente durante la segunda mitad del año si las tasas hipotecarias permanecen por encima del 6% y el inventario continúa restringido.
Da clic aquí y recibe sin costo el mejor análisis económico de Comercio TV directamente en tu bandeja de entrada








