Los legisladores estadounidenses ampliaron el escrutinio sobre el uso de inteligencia artificial desarrollada en China al solicitar información a DoorDash, después de conocerse que la compañía evalúa e implementa modelos chinos para algunas tareas relacionadas con IA. La investigación se produce en un momento en que Washington intensifica sus esfuerzos para reducir la dependencia tecnológica frente a China.
DoorDash aseguró que colaborará con la investigación y afirmó que su objetivo es utilizar la inteligencia artificial de forma “segura y responsable”, combinando modelos estadounidenses de última generación con alternativas de código abierto.
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¿Por qué el Congreso de EE. UU. investiga el uso de modelos chinos por parte de DoorDash?
La solicitud fue enviada por los presidentes de dos comités de la Cámara de Representantes que analizan las implicaciones de seguridad nacional del uso de modelos de IA desarrollados en China. Los legisladores buscan conocer cómo la empresa evalúa, implementa y gestiona estos sistemas.
La investigación cita publicaciones del fundador de DoorDash, Andy Fang, donde explica que parte del trabajo de IA de menor complejidad se delega al modelo Kimi K2.6, desarrollado por la startup china Moonshot AI. Según el propio laboratorio de IA de DoorDash, este modelo ofrece un rendimiento superior a algunas alternativas de Anthropic, además de un costo más bajo.
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¿Qué impacto económico tiene la competencia entre Estados Unidos y China en inteligencia artificial?
El caso refleja una tendencia cada vez más visible: muchas empresas estadounidenses consideran modelos chinos porque ofrecen menores costos y un alto nivel de desempeño. Sin embargo, los legisladores advierten que ese ahorro podría aumentar la dependencia tecnológica de compañías sujetas a la jurisdicción china.
El debate también tiene un fuerte componente económico. Mientras empresas como Coinbase y otras firmas tecnológicas defienden el uso de modelos chinos para reducir costos, el Congreso analiza si Estados Unidos necesita fortalecer la oferta de modelos abiertos desarrollados localmente para mantener su competitividad.
La discusión cobró aún más relevancia después de que Moonshot AI presentara Kimi K3, un modelo que, según la empresa, reduce significativamente la brecha de rendimiento frente a los principales sistemas estadounidenses. Aunque actualmente no existe una prohibición general para que las compañías utilicen estos modelos, la investigación podría influir en futuras regulaciones sobre inteligencia artificial y seguridad nacional.
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