Millones de estadounidenses inscritos en el desaparecido programa Saving on a Valuable Education (SAVE) deben revisar sus préstamos estudiantiles cuanto antes. Algunos podrían enfrentar pagos mensuales considerablemente mayores si no seleccionan otra modalidad dentro del plazo comunicado por su administrador.
El Departamento de Educación comenzó a ordenar la transición después de que un tribunal pusiera fin a SAVE. Los administradores empezaron a enviar avisos el 1 de julio y cada prestatario dispone de al menos 90 días desde su notificación. Por ello, el 29 de septiembre es la primera fecha límite, pero no aplica a todos.
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¿Cuánto podrían aumentar los pagos de quienes abandonen SAVE?
No actuar puede resultar costoso. Quienes no seleccionen otro programa dentro de su período de 90 días serán trasladados automáticamente al Standard Repayment Plan o al nuevo Tiered Standard Plan, según su elegibilidad.
SAVE vinculaba los pagos a los ingresos y permitió cuotas especialmente bajas para muchos hogares. Los planes estándar, en cambio, utilizan pagos determinados por el saldo y el plazo, por lo que algunos prestatarios podrían ver sus facturas duplicarse o triplicarse.
Un ejemplo incluido en el análisis proporcionado muestra la diferencia: un hogar de dos personas con ingresos ligeramente superiores a $50,000 y deuda de $60,000 al 6.8% pagaría aproximadamente $690 mensuales bajo el plan estándar tradicional de 10 años, frente a unos $158 mediante RAP.
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¿Qué deben hacer ahora los prestatarios inscritos en SAVE?
El primer paso es ingresar a la cuenta del administrador del préstamo y a StudentAid.gov para confirmar la fecha límite individual. Los avisos se distribuyen de manera escalonada, por lo que algunos prestatarios tendrán más tiempo.
Desde julio está disponible el nuevo Repayment Assistance Plan (RAP), cuyos pagos dependen de los ingresos y del número de dependientes. El gobierno también ofrece el Tiered Standard, con plazos de 10, 15, 20 o 25 años según la deuda acumulada.
Autorizar al Departamento de Educación a obtener directamente la información tributaria del IRS puede agilizar una solicitud basada en ingresos.
Para familias con presupuestos ajustados, incluidas muchas comunidades hispanas, un aumento inesperado de cientos de dólares mensuales puede competir directamente con vivienda, alimentos, transporte y otras obligaciones. Confirmar el plazo y comparar alternativas antes de una inscripción automática puede evitar un fuerte impacto sobre las finanzas familiares.
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