Desde la Casa Blanca y con tono desafiante, Donald Trump lanzó una advertencia que sacudió al comercio internacional: si no hay un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania antes de septiembre, impondrá “aranceles secundarios de aproximadamente el 100%” a todos los países que compren exportaciones rusas.
“Estamos muy, muy descontentos con ellos”, dijo, refiriéndose a los socios comerciales de Moscú. “Si no hay un acuerdo en 50 días, aranceles de aproximadamente el 100%”. El mensaje de Trump marcó un giro drástico en su postura sobre la guerra en Ucrania, subrayando su frustración con Vladimir Putin. “Estoy decepcionado con él, pensé que ya habríamos tenido un acuerdo hace meses”, confesó el presidente.
Además de la amenaza, Trump anunció que Estados Unidos enviará “miles de millones de dólares en equipos militares” fabricados por empresas estadounidenses, costeados por aliados europeos y destinados a Ucrania a través de la OTAN.
Los aranceles secundarios, explicó Trump, no se aplicarían directamente a Rusia, sino a los países que compran sus productos. La medida pondría en jaque a potencias como China, India, Brasil y Turquía, altamente dependientes de los combustibles fósiles rusos. Aunque no se especificaron los bienes afectados, el impacto podría extenderse a múltiples sectores.
No es la primera vez que Trump recurre a este tipo de advertencias. En marzo amenazó con aranceles del 25% a los compradores de petróleo venezolano, y en mayo extendió la misma presión a quienes importen crudo iraní. “Si Rusia y yo no podemos llegar a un acuerdo para detener el derramamiento de sangre… voy a imponer aranceles secundarios al petróleo, a todo el petróleo que salga de Rusia”, advirtió entonces.
Ahora, la amenaza tiene fecha límite: septiembre.
Mantente al día en la actualidad financiera conectándote a la señal en vivo de Comercio TV aquí.