En un clima de cautela empresarial frente a la Casa Blanca, una voz influyente decidió marcar distancia y exponer incomodidad con una de las políticas más sensibles del gobierno estadounidense.
El director ejecutivo de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, lanzó una inusual crítica pública al enfoque migratorio del presidente Donald Trump durante un panel del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. Aunque reconoció avances en el control fronterizo —con cruces ilegales en mínimos de 50 años—, Dimon fue contundente al referirse a los métodos. “No me gusta lo que veo, con cinco hombres adultos golpeando a mujeres pequeñas”, afirmó, aludiendo a operativos recientes del ICE. “Creo que deberíamos calmar un poco la ira interna sobre la inmigración”.
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Trump ha endurecido la política migratoria en su segundo mandato, priorizando deportaciones masivas, limitando el asilo y ampliando el alcance de las redadas, incluso en escuelas, hospitales y lugares de culto. Dimon cuestionó la falta de claridad sobre a quiénes se está deteniendo y preguntó: “¿Están aquí legalmente? ¿Son delincuentes? ¿Infringieron la ley estadounidense?”.
El CEO subrayó el impacto económico de estas medidas y defendió una reforma integral. “Necesitamos a esta gente”, dijo. “Trabajan en nuestros hospitales, hoteles, restaurantes y en la agricultura, y son buenas personas… Deberían ser tratados así”. También instó a facilitar la ciudadanía “para la gente trabajadora” y un “asilo adecuado”.
Jamie Dimon es uno de los ejecutivos más influyentes del sistema financiero global. Desde 2006 dirige JPMorgan Chase, el banco más grande de Estados Unidos por capitalización de mercado, y ha sido una voz recurrente en debates sobre regulación, política económica y estabilidad financiera. Su liderazgo durante la crisis financiera de 2008 consolidó su reputación en Wall Street, y sus opiniones suelen ser seguidas de cerca por inversionistas, legisladores y autoridades económicas dentro y fuera de Estados Unidos.
La intervención contrastó con el silencio predominante entre altos ejecutivos, motivado —según analistas— por temor a represalias. La editora de The Economist, Zanny Minton Beddoes, resumió el contexto al hablar de “un clima de miedo”. Dimon respondió sin rodeos: “Creo que deberían cambiar su enfoque sobre la inmigración… ¿Qué más quieres que diga?”.
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