El fabricante de herramientas Stanley Black & Decker anunció que eliminará aproximadamente 300 empleos y cerrará una planta de producción en New Britain, Connecticut, como parte de su proceso de reestructuración y reducción de costos.
La instalación produce principalmente cintas métricas de una sola cara, un producto cuya demanda ha disminuido de forma estructural en varios mercados, según la empresa.
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La reducción afectará a cerca de la mitad de los aproximadamente 600 trabajadores que la compañía tenía en esa planta en 2024. No obstante, la empresa confirmó que su sede mundial permanecerá en New Britain.
El cierre forma parte de un plan plurianual de eficiencia operativa. Desde finales de 2023, Stanley Black & Decker ha reducido su plantilla global en alrededor de 7,000 empleados y completó un programa de ahorro de $2 mil millones, que incluyó consolidación de instalaciones y ajustes en la cadena de suministro.
La empresa señaló que ofrecerá apoyo a los trabajadores afectados, incluyendo indemnizaciones, asistencia para recolocación laboral y posibles transferencias internas.
Stanley Black & Decker tiene presencia en New Britain desde el siglo XIX, una relación histórica que contribuyó a que la ciudad fuera conocida como “Hardware City”.
El cierre también podría tener impacto en comunidades trabajadoras de la región, donde muchos empleos manufactureros son ocupados por trabajadores inmigrantes y latinos vinculados a la industria de la construcción y manufactura. La reducción de puestos en el sector industrial suele afectar directamente a estas comunidades, que dependen de empleos manufactureros y logísticos como una vía clave de estabilidad económica en Estados Unidos.
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