El mercado bursátil estadounidense registró avances el martes 10 de marzo en una sesión marcada por alta volatilidad, mientras los inversionistas evaluaban la evolución del conflicto con Irán y la fuerte caída de los precios del petróleo. La posibilidad de que varios países liberen reservas estratégicas de crudo ayudó a aliviar parte de la presión sobre los mercados.
El promedio industrial Dow Jones llegó a subir alrededor de 277 puntos, equivalente a un avance cercano a 0.6%. El S&P 500 ganó aproximadamente 0.5%, mientras el Nasdaq Composite avanzó cerca de 0.7%. Sin embargo, el comportamiento del mercado fue irregular durante el día: el Dow había llegado a perder cerca de 296 puntos antes de recuperarse.
La volatilidad refleja la sensibilidad del mercado a los movimientos en energía y a cualquier señal sobre el conflicto en Medio Oriente. El lunes, por ejemplo, el Dow logró revertir una caída superior a $800 puntos después de que los precios del petróleo retrocedieran, lo que ayudó a mejorar el ánimo de los inversionistas.
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Caída del petróleo impulsa el rebote del mercado
El principal catalizador del movimiento del martes fue el retroceso del crudo. Los futuros del West Texas Intermediate cayeron cerca de 10% hasta aproximadamente $84 por barril, mientras el petróleo Brent descendió alrededor de 10% hasta cerca de $88 por barril.
La caída se produjo luego de que varios países comenzaran a discutir el uso de reservas estratégicas para compensar posibles interrupciones del suministro energético provocadas por el conflicto con Irán.
La Agencia Internacional de Energía convocó una reunión con sus más de 30 países miembros para evaluar la seguridad del suministro global y decidir si será necesario liberar reservas de emergencia. El objetivo es estabilizar el mercado si las tensiones geopolíticas comienzan a afectar la producción o el transporte de petróleo.
De forma paralela, los países del Grupo de los Siete —entre ellos Estados Unidos, Alemania, Japón y el Reino Unido— también discutieron la posibilidad de liberar reservas estratégicas. Aunque no se anunció una decisión formal, el simple debate sobre esa opción ayudó a reducir las expectativas de escasez inmediata en el mercado energético.
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Aun así, el panorama geopolítico sigue siendo incierto. Autoridades estadounidenses indicaron que las operaciones militares en Irán continuarían intensificándose, lo que mantiene a los inversionistas atentos a cualquier señal que pueda alterar nuevamente los precios de la energía.
Para muchos analistas, el comportamiento del petróleo será determinante para la economía global en los próximos meses. Mike Sanders, gestor de cartera en Madison Investments, considera que si el crudo retrocede hacia niveles cercanos a $60 o $70 por barril, el impacto macroeconómico sería relativamente limitado.
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Riesgos para la economía y oportunidades en el mercado
Otros analistas advierten que el escenario podría cambiar rápidamente si el conflicto se prolonga. Paul Gooden, responsable de recursos naturales globales en Ninety One, señaló que los precios del petróleo podrían superar los $120 por barril si las interrupciones en el mercado energético se mantienen durante un periodo prolongado.
Históricamente, aumentos fuertes del petróleo tienden a frenar la demanda. Cuando los precios suben demasiado, los consumidores reducen viajes, las empresas ajustan sus operaciones y comienzan a buscar alternativas energéticas, lo que termina limitando nuevas alzas.
Los economistas también están atentos a ese riesgo. Un análisis de Wells Fargo estima que si el petróleo se mantiene alrededor de $130 por barril —aproximadamente el doble del nivel previo al conflicto— el gasto de consumo podría registrar contracciones consecutivas a mediados de año, aumentando significativamente el riesgo de recesión en Estados Unidos.
El impacto del crudo ya se refleja en algunos sectores del mercado. Las acciones de aerolíneas han retrocedido en los últimos días debido al aumento de los costos de combustible y a la incertidumbre geopolítica. En la última semana, Delta Air Lines ha caído cerca de 7%, mientras United Airlines y American Airlines han retrocedido aproximadamente 9% y 10%, respectivamente.
A pesar de esa presión, algunos analistas consideran que la caída en las aerolíneas podría representar una oportunidad de compra si el petróleo logra estabilizarse en niveles más bajos.
Mientras tanto, en el sector tecnológico también surgen nuevas oportunidades. Deutsche Bank Research elevó su recomendación para las empresas de software, argumentando que el mercado podría haber exagerado los temores sobre el impacto negativo de la inteligencia artificial. Según el banco, la IA también puede reducir costos de desarrollo y mejorar los productos, lo que podría impulsar el crecimiento del sector en los próximos años.
La evolución del petróleo es particularmente relevante para millones de hogares y pequeñas empresas. Cambios abruptos en los precios del combustible suelen trasladarse rápidamente a los costos de transporte, alimentos y servicios, afectando especialmente a sectores como logística, construcción y comercio minorista, donde una parte importante de la fuerza laboral y de los emprendedores en Estados Unidos pertenece a la comunidad hispana.
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