La economía estadounidense atraviesa un momento de tensión en múltiples frentes. Mientras la inflación continúa mostrando resistencia, el crecimiento económico da señales de desaceleración y los riesgos geopolíticos —especialmente en Medio Oriente— vuelven a presionar los precios del petróleo. En ese escenario, los mercados financieros han mostrado mayor volatilidad y una palabra que parecía olvidada comienza a reaparecer en el debate económico: la estanflación.
No te pierdas: ¿Está realmente listo para jubilarse? Las preguntas que debe responder antes de dar el paso – Michelle Gordon
Durante una entrevista en Buenos días Wall Street de Comercio TV, Michelle Gordon, AIF®, fundadora y CEO de Investably, analizó este contexto y explicó que, aunque el término empieza a mencionarse nuevamente, aún no se puede afirmar que la economía haya entrado en ese escenario. “No hemos llegado ahí todavía, pero sí algunos están empezando a hablar del riesgo de la estanflación”, señaló.
La especialista explicó que este fenómeno ocurre cuando la economía se desacelera al mismo tiempo que la inflación permanece elevada. Según indicó, actualmente existen varios factores que alimentan ese temor, desde la evolución reciente de los precios hasta la incertidumbre sobre el mercado laboral y el impacto futuro de tecnologías como la inteligencia artificial en algunos sectores económicos.
La atención de los inversionistas también está puesta en la próxima reunión de la Reserva Federal. Gordon explicó que la expectativa general del mercado es que no haya cambios inmediatos en las tasas de interés, pero advirtió que el elemento más importante será el lenguaje que utilicen los responsables de la política monetaria al comunicar su decisión. “Lo más importante es el lenguaje que vayan a presentar acerca de la persistencia de la inflación, del desempleo y del posible índice de futuros cortes que se puedan hacer a la tasa”, explicó.
Para los inversionistas y jubilados, este entorno exige prudencia y planificación. Gordon recomendó mantener portafolios diversificados y preparados para distintos escenarios económicos, recordando que algunos sectores como infraestructura, bienes raíces, energía o empresas que pagan dividendos históricamente han mostrado mayor resistencia durante periodos inflacionarios.
Sin embargo, advirtió que el mayor error suele ser reaccionar impulsivamente ante la volatilidad del mercado. “No reaccionar emocionalmente”, aconsejó. Según explicó, las estrategias de inversión suelen diseñarse con una visión de décadas, por lo que movimientos de corto plazo no deberían alterar una planificación financiera sólida.
No te pierdas: La receta de Michelle Gordon para un mercado que se tambalea
En medio de la incertidumbre económica global, el mensaje central para los inversionistas sigue siendo el mismo: mantener la calma, diversificar y pensar en el largo plazo.








