Chipotle reportó ingresos de $3,090 millones en el primer trimestre, superando los $3,070 millones esperados, con ganancias ajustadas de $0.24 por acción, en línea con las previsiones. El resultado impulsó sus acciones cerca de 3% tras el cierre del mercado.
La señal más relevante fue el crecimiento de 0.5% en ventas en tiendas comparables, superando ampliamente la caída de 0.7% que anticipaba el mercado y revirtiendo el descenso del trimestre anterior. El tráfico también mejoró, con un aumento de 0.6%, frente a una caída de 2.3% el año pasado.
No te pierdas: Yum Brands supera previsiones impulsada por el fuerte crecimiento de Taco Bell
Aun así, la utilidad neta cayó a $302.8 millones, o $0.23 por acción, desde $386.6 millones ($0.28 por acción) un año antes, afectada por mayores impuestos, inflación salarial y alza en los precios de la carne.
Las ventas totales crecieron 7.4%, impulsadas por la apertura de nuevos restaurantes. Para recuperar clientes —especialmente jóvenes— la compañía ha reforzado su estrategia con nuevos productos como la salsa de cilantro y lima y el regreso de opciones populares como el pollo al pastor, junto con su programa de fidelización.
El entorno sigue siendo desafiante. La empresa mantuvo su previsión de ventas estables en tiendas comparables para 2026, calificándola como conservadora ante un consumo incierto. En marzo, las ventas se debilitaron tras el inicio del conflicto en Oriente Medio, que también ha elevado los precios del combustible.
La compañía advirtió que podría abrir menos restaurantes de lo previsto este año debido a este entorno, lo que podría afectar su expansión internacional.
Para consumidores, incluidos muchos hogares hispanos en EE.UU., la recuperación del tráfico sugiere que Chipotle está logrando retener clientes pese a la presión en precios, aunque el entorno económico podría seguir limitando el gasto en comida fuera del hogar.
Da clic aquí y recibe sin costo el mejor análisis económico de Comercio TV directamente en tu bandeja de entrada








