La FIFA elevará a $871 millones el total de pagos a selecciones en el Mundial de 2026, consolidando la edición más lucrativa en la historia del torneo y reflejando el fuerte crecimiento comercial del fútbol global.
El nuevo esquema financiero incrementa los ingresos mínimos para las federaciones, pero llega en medio de críticas por el encarecimiento de las entradas y la estrategia de monetización del evento.
No te pierdas: Airbnb enfrenta menor demanda inicial pese al impulso del Mundial y expectativas de ingresos millonarios
Mayor bolsa de premios y expansión del torneo
La distribución total alcanza $871 millones, superando ampliamente los $440 millones del Mundial de Qatar 2022 y el plan previo de $727 millones aprobado en diciembre. El incremento responde tanto al crecimiento de ingresos como a la expansión del torneo a 48 selecciones.
Cada equipo clasificado recibirá al menos $12.5 millones, impulsado por dos componentes clave: $2.5 millones destinados a preparación (desde $1.5 millones en 2022) y $10 millones por clasificación (frente a $9 millones previos). A esto se suman incentivos adicionales ligados al rendimiento deportivo.
Además, la FIFA reservó más de $16 millones para cubrir costos operativos como viajes, logística y asignación de entradas para delegaciones, lo que refuerza el apoyo financiero incluso para selecciones con menor capacidad económica.
El torneo, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá desde el 11 de junio, será el más grande hasta ahora, con 104 partidos frente a los 64 del formato anterior.
No te pierdas: El partido inaugural de la selección de EE. UU. enfrenta baja venta en medio de críticas por precios dinámicos
Ingresos récord y modelo de negocio en expansión
El crecimiento de los premios está respaldado por un aumento sostenido en los ingresos del organismo. En 2025, la FIFA reportó ingresos por $2,660 millones, impulsados principalmente por derechos de transmisión y acuerdos de marketing.
Los activos totales de la FIFA alcanzaron $9,480 millones, un incremento del 54% interanual, aunque las reservas cayeron cerca de 8% hasta aproximadamente $2,700 millones debido al aumento de pasivos.
Este modelo refuerza el papel de la FIFA como redistribuidor de ingresos dentro del ecosistema del fútbol, aunque también evidencia una mayor dependencia de acuerdos comerciales globales, incluidos patrocinios y derechos audiovisuales.
Para economías locales, especialmente en Estados Unidos, el evento representa un impulso relevante en turismo, consumo y empleo en sectores como hospitalidad, transporte y comercio minorista, donde la comunidad hispana tiene una participación significativa.
No te pierdas: FIFA define los últimos detalles del Mundial 2026 en el congreso de Vancouver
Precios de entradas generan críticas pese a alta demanda
El aumento de ingresos contrasta con el malestar de los aficionados por el costo de asistir a los partidos. El sistema de precios dinámicos ha elevado significativamente los valores frente a ediciones anteriores.
Entradas para fase de grupos se han visto desde $380, mientras que boletos premium alcanzan $4,105. En reventa, algunos precios han llegado a niveles extremos, aunque la FIFA no controla directamente ese mercado y aplica una comisión del 15%.
La organización sostiene que existen opciones más accesibles desde $60, aunque estas se asignan principalmente a aficionados de selecciones clasificadas mediante procesos gestionados por cada federación.
A pesar de las críticas, la demanda sigue siendo elevada. Se han registrado cerca de 508 millones de solicitudes para aproximadamente siete millones de entradas, lo que anticipa una asistencia récord superior a los 3.4 millones de espectadores de Qatar 2022.
El encarecimiento podría limitar el acceso para ciertos segmentos, incluidos muchos aficionados hispanos en EE. UU., aunque el dinamismo del mercado sugiere que el atractivo del torneo sigue predominando sobre las preocupaciones por costos.
Da clic aquí y recibe sin costo el mejor análisis económico de Comercio TV directamente en tu bandeja de entrada








