La economía estadounidense enfrenta semanas decisivas en medio de nuevas propuestas arancelarias de la administración Trump, una inflación que sigue lejos de la meta de la Reserva Federal y un petróleo que vuelve a acercarse a niveles que históricamente han generado preocupación en los mercados. Para el economista José Ángel Arámbula, estos factores podrían mantener la presión sobre familias, empresas e inversionistas durante los próximos meses.
Arámbula calificó los nuevos aranceles como un costo que finalmente termina pagando el consumidor. “Esto es un impuesto escondido, un impuesto sin legislación”, afirmó. Según explicó, si se aplican gravámenes de 10%, 12.5% o incluso 25% sobre determinados productos importados, los precios podrían aumentar en proporciones similares para los consumidores finales.
Además, señaló que detrás de algunas medidas comerciales también existe un componente político. “No es solamente la magnitud o el volumen del arancel, también es político”, indicó al analizar las recientes decisiones comerciales impulsadas por Washington.
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¿Por qué la inflación sigue siendo un problema?
Aunque el sector privado creó 122,000 empleos en mayo, por encima de los 110,000 esperados por Wall Street, Arámbula considera que la economía sigue mostrando señales de debilidad. Recordó que históricamente Estados Unidos necesita generar entre 150,000 y 200,000 empleos mensuales para reflejar una expansión más sólida.
“Yo veo una economía todavía débil, sin embargo todavía persiste el consumo”, explicó. A su juicio, gran parte de ese consumo continúa siendo sostenido por el uso de tarjetas de crédito y el endeudamiento de los hogares.
El economista también advirtió que la inflación actual no está siendo impulsada principalmente por una economía sobrecalentada, sino por factores externos como los aranceles y el aumento de los costos energéticos. “Realmente es un costo de producción, no es demanda, es oferta”, sostuvo.
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Petróleo caro y cautela para las familias
Otro foco de preocupación es el mercado energético. El crudo Brent ronda los $95 por barril y, según Arámbula, un agravamiento del conflicto en Oriente Medio podría llevar los precios mucho más arriba.
“El problema es que está cerrado el estrecho de Ormuz”, explicó. A su juicio, si la situación se deteriora y afecta directamente la infraestructura petrolera regional, el petróleo podría superar los $130 e incluso acercarse a $150 por barril. Recordó además que históricamente niveles superiores a $140 han estado asociados a riesgos de recesión.
Ante este panorama, el economista recomendó mantener la calma y buscar oportunidades. “Crisis es oportunidad”, afirmó. También sugirió que las familias exploren nuevas fuentes de ingresos y posibles emprendimientos, adaptándose a las necesidades del mercado. “Hay que buscar lo que tenga más demanda en este momento y de esa manera ajustarnos”, concluyó.
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