Mantener el peso después de utilizar medicamentos GLP-1 como Wegovy u Ozempic sigue siendo uno de los principales desafíos en el tratamiento de la obesidad. Muchos pacientes abandonan la terapia durante el primer año debido a los efectos secundarios, el costo, la necesidad de inyecciones frecuentes o el estigma asociado al tratamiento. Ahora, la biotecnológica Vivani Medical desarrolla un implante experimental de semaglutida que podría administrarse una o dos veces al año para mejorar la adherencia al tratamiento.
La compañía firmó recientemente un acuerdo con Novo Nordisk, fabricante de Wegovy y Ozempic, para evaluar el desarrollo del implante NPM-139, aunque el dispositivo aún deberá superar varios ensayos clínicos y obtener la aprobación de los reguladores antes de llegar al mercado.
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¿Cómo funciona el implante de semaglutida que desarrolla Vivani?
El dispositivo consiste en un pequeño implante de titanio que se coloca bajo la piel mediante un procedimiento ambulatorio con anestesia local. Su diseño permite liberar semaglutida de forma continua durante aproximadamente seis meses, aunque la empresa trabaja en una versión con duración de hasta un año.
A diferencia de las inyecciones semanales, el implante no tiene partes mecánicas. Utiliza una membrana con canales microscópicos que regulan la liberación constante del medicamento, un sistema que podría reducir las fluctuaciones del fármaco en el organismo y disminuir efectos secundarios como náuseas o vómitos. Además, el implante puede retirarse o sustituirse si es necesario ajustar la dosis.
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¿Qué ventajas y desafíos enfrenta esta nueva alternativa para tratar la obesidad?
Vivani prevé que el implante se utilice como terapia de mantenimiento una vez que el paciente alcance la dosis adecuada mediante inyecciones o tabletas. La empresa considera que esta estrategia podría mejorar la continuidad del tratamiento y reducir el riesgo de recuperar el peso perdido.
Sin embargo, especialistas en obesidad advierten que todavía no existen estudios en humanos que demuestren su eficacia y seguridad. También persisten dudas sobre su costo, la cobertura por parte de las aseguradoras y la disposición de médicos y pacientes para adoptar un procedimiento que requiere colocación y reemplazo periódico.
El primer ensayo clínico en humanos, denominado SLIM-1, comenzará a mediados de 2026 en Australia con alrededor de 20 adultos con sobrepeso u obesidad. Si los resultados son positivos, Vivani avanzará a estudios de mayor escala para definir la dosis óptima y respaldar una eventual aprobación regulatoria. Para millones de personas que requieren tratamiento prolongado contra la obesidad, el implante podría ampliar las opciones terapéuticas si demuestra ofrecer beneficios comparables a los medicamentos actuales.
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