Nueva York se convirtió en el primer estado de Estados Unidos en imponer una moratoria a la construcción de grandes centros de datos destinados a inteligencia artificial, una decisión que refleja la creciente preocupación por el impacto de estas instalaciones sobre la red eléctrica y las tarifas de energía.
La gobernadora Kathy Hochul firmó una orden ejecutiva que suspende durante un año los nuevos proyectos con una demanda eléctrica de 50 megavatios o más, mientras el estado desarrolla un marco regulatorio para evaluar su impacto ambiental, energético y económico.
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Hochul justificó la medida al señalar que los centros de datos de hiperescala consumen enormes cantidades de electricidad y podrían elevar aún más las facturas de los hogares neoyorquinos. Según datos del estado, el precio promedio de la electricidad residencial ha aumentado cerca de 68% desde 2019, alimentando la oposición de comunidades donde se proyectaban nuevas instalaciones.
Organizaciones ambientales respaldaron la decisión al considerar que permitirá analizar con mayor profundidad los efectos sobre el suministro de agua, la calidad del aire y la capacidad de la red eléctrica. Legisladores demócratas también defendieron la pausa como una oportunidad para establecer reglas que equilibren la innovación tecnológica con la protección de los consumidores.
No obstante, la medida generó fuertes críticas entre representantes republicanos y sectores empresariales, que advierten que la moratoria podría frenar inversiones multimillonarias y reducir la competitividad de Nueva York frente a otros estados y países en el desarrollo de infraestructura para inteligencia artificial. Incluso el senador demócrata por Pensilvania, John Fetterman, resumió su postura con un mensaje en redes sociales: “China gana”.
La decisión llega en un momento de fuerte expansión de los centros de datos impulsados por el auge de la inteligencia artificial generativa. Empresas tecnológicas buscan construir instalaciones cada vez más grandes para satisfacer la creciente demanda de capacidad informática, lo que ha disparado el consumo eléctrico en varias regiones de Estados Unidos.
Para la comunidad hispana, que representa una parte importante de la fuerza laboral en los sectores de construcción, energía y mantenimiento industrial, una pausa en nuevos proyectos podría retrasar oportunidades de empleo vinculadas a esta industria. Al mismo tiempo, las autoridades sostienen que evitar un mayor aumento en las tarifas eléctricas también beneficiaría a millones de hogares y pequeños negocios afectados por el incremento de los costos de los servicios públicos.
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