Estados Unidos habría recaudado más de $13,000 millones por la comercialización de petróleo venezolano desde la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, según afirmó el presidente Donald Trump. El mandatario aseguró que esos ingresos ya permitieron cubrir varias veces el costo de la operación militar, aunque la cifra proviene de declaraciones oficiales y no ha sido respaldada por un informe financiero público detallado.
Las declaraciones abren un debate que trasciende el volumen de recursos obtenidos. La atención ahora se concentra en quién administra ese dinero, cómo se autoriza cada desembolso y bajo qué condiciones Venezuela recuperará el control total sobre sus ingresos petroleros.
No te pierdas: Explosivas publicaciones de Trump en su cuenta oficial: Venezuela como “estado 51”, aliens y amenazas internas
¿Quién controla actualmente el dinero del petróleo venezolano vendido por Estados Unidos?
De acuerdo con las declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, los recursos permanecen bajo custodia estadounidense en una cuenta supervisada mediante auditorías continuas realizadas por KPMG. Aunque el dinero sigue siendo formalmente propiedad del Estado venezolano, Washington controla su administración y autoriza cada gasto.
La administración estadounidense sostiene que parte de esos recursos ya fue utilizada para pagar empleados públicos, adquirir insumos para la industria petrolera y financiar otros gastos previamente autorizados. Según la información divulgada, alrededor de $3,000 millones ya habrían sido desembolsados.
Sin embargo, congresistas demócratas han solicitado mayor transparencia sobre el monto realmente recaudado, el saldo disponible y los mecanismos de supervisión que garantizan el uso adecuado de esos fondos.
No te pierdas: EE.UU. retira sanciones a Delcy Rodríguez y abre una nueva etapa en las relaciones con Venezuela
¿Qué impacto tiene este control sobre la recuperación económica de Venezuela?
Venezuela posee una de las mayores reservas de petróleo del mundo, pero años de sanciones, falta de inversión y deterioro de la infraestructura han reducido significativamente su capacidad de producción. Si los ingresos actuales se destinan principalmente a cubrir gastos operativos, el alivio podría ser temporal sin una estrategia de reinversión en campos petroleros, refinerías, transporte y mantenimiento.
Una eventual recuperación sostenida de la producción venezolana podría aumentar la oferta mundial de crudo pesado, beneficiando especialmente a las refinerías estadounidenses diseñadas para procesarlo y contribuyendo a moderar los precios internacionales del petróleo.
No te pierdas: Arma secreta de EE. UU. fue utilizada en Venezuela: Karoline Leavitt publica inquietante testimonio
¿Por qué esta estrategia genera dudas políticas y económicas?
El debate no se limita al manejo financiero. También plantea interrogantes sobre la relación entre Washington y las autoridades venezolanas que actualmente administran parte del aparato estatal.
Trump afirmó que los ingresos sirven para apoyar la administración del país, mientras que varios analistas consideran que el verdadero desafío será definir cuándo ese control financiero regresará plenamente a instituciones venezolanas con suficiente credibilidad y supervisión.
Además, la cifra de $13,000 millones representa ingresos brutos y no ganancias netas. Aún deben descontarse costos de producción, transporte, seguros, comercialización e inversiones necesarias para mantener las exportaciones.
Más allá del volumen de dinero obtenido, el futuro de la industria petrolera venezolana dependerá de la transparencia en la administración de esos recursos, la recuperación de la confianza institucional y la capacidad de convertir esa riqueza en un crecimiento económico sostenible que permita reconstruir la principal fuente de ingresos del país.
Da clic aquí y recibe sin costo el mejor análisis económico de Comercio TV directamente en tu bandeja de entrada



