El encuentro entre el presidente Donald Trump y el líder chino Xi Jinping en Corea del Sur marcó un nuevo capítulo en la relación comercial entre Washington y Pekín. Aunque las tensiones no han desaparecido, ambos mandatarios alcanzaron un acuerdo que apunta a aliviar los conflictos arancelarios y a fortalecer la cooperación en sectores sensibles.
Rebaja arancelaria y compromiso antidrogas
Tras la reunión, Estados Unidos accedió a reducir al 10% los aranceles relacionados con la producción de fentanilo, lo que deja el promedio general para los productos chinos en torno al 47%.
Trump explicó que la medida responde al compromiso de China de “tomar medidas enérgicas contra los productos químicos utilizados para producir fentanilo”. Washington lleva años presionando a Pekín para que controle la exportación de estas sustancias, responsables de cientos de miles de muertes por sobredosis en EE. UU.
Aunque los detalles aún son escasos, se espera que el director del FBI, Kash Patel, viaje a Pekín para continuar las conversaciones sobre este tema. El acuerdo busca equilibrar los intereses de seguridad estadounidense con las necesidades del comercio bilateral, un punto que había tensado las negociaciones desde 2022.
Soja, tierras raras y la “regla del 50%”
En el ámbito agrícola, China se comprometió a adquirir 12 millones de toneladas métricas de soja estadounidense en la presente temporada y 25 millones anuales durante los próximos tres años.
“Nuestros magníficos productores de soja, a quienes los chinos utilizaron como moneda de cambio política, ya no tendrán problemas. Deberían prosperar en los años venideros”, declaró el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
El acuerdo también incluye un alivio temporal sobre los minerales de tierras raras. Pekín aceptó suavizar por un año los controles de exportación de estos recursos, esenciales para la fabricación de dispositivos tecnológicos y equipamiento militar. A cambio, Trump decidió suspender por el mismo periodo la aplicación de la llamada “regla del 50%”, que añadía empresas chinas a las listas negras del gobierno.
“Sí, vamos a suspender eso durante un año a cambio de la suspensión del régimen de licencias de tierras raras”, confirmó Bessent.
En conclusión, el pacto entre Trump y Xi Jinping busca reducir la fricción comercial mientras ambos países equilibran sus intereses estratégicos. Sin embargo, la efectividad del acuerdo dependerá de su cumplimiento, especialmente en materia de control del fentanilo y acceso a recursos críticos.
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