En un contexto marcado por la presión del costo de vida y la fragilidad económica de millones de jubilados, los nuevos ajustes del sistema de salud federal anticipan un impacto directo en los bolsillos de quienes dependen de prestaciones fijas. Las cifras oficiales revelan un escenario que ha encendido la alerta entre analistas y beneficiarios.
Un aumento histórico que supera el alza del Seguro Social
Los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid confirmaron que la prima estándar de Medicare Parte B ascenderá a $202.90 en 2026, un incremento de $17.90, equivalente a 9.7% sobre los $185 vigentes este año. Aunque el alza es inferior a lo previsto inicialmente, se mantiene como uno de los mayores incrementos jamás registrados.
Este aumento contrasta con el ajuste por costo de vida del Seguro Social, que será de apenas 2.8%, elevando los pagos mensuales en aproximadamente $56 desde enero. La diferencia deja a millones de jubilados con un beneficio adicional real de solo $38.10, lo que según expertos podría deteriorar aún más su capacidad adquisitiva.
“Es probable que el público perciba este aumento… como una reducción significativa, o incluso total, de su COLA”, advirtió Mary Johnson, analista especializada en políticas de Seguridad Social y Medicare. Su evaluación coincide con datos que muestran que los adultos mayores fueron el único grupo del país cuya tasa de pobreza aumentó durante 2024.
La cláusula de protección: alivio limitado para los más vulnerables
El alza activaría nuevamente la llamada cláusula de protección, diseñada para evitar que la prima de la Parte B crezca más que el COLA en quienes reciben $640 o menos al mes en beneficios. Para este grupo, el ajuste del 2.8% representa cerca de $18 adicionales, monto insuficiente para cubrir el incremento completo de la prima.
La historia muestra variabilidad en el alcance de esta regla: solo 1.5% de los beneficiarios recibió protección en 2022, mientras que en 2017 el 70% pagó primas reducidas debido a un desequilibrio entre COLA y costos médicos. Aun así, Johnson advierte que la protección no cubre todo: aumentos en Medicare Advantage o Medicare Parte D pueden seguir recortando el beneficio mensual.
Los costos de medicamentos también subirán. Informes de KFF anticipan que algunos planes de la Parte D elevarán sus primas hasta $50 en 2026, al tiempo que el número de planes disponibles se reduce a la mitad desde 2024.
Deducibles más altos y gastos que pudieron ser peores
El deducible anual de la Parte B también aumentará, pasando a $283 en 2026, $26 más que este año. CMS aseguró que el alza de la prima “pudo haber sido mayor” si la Administración Trump no hubiese limitado los costos de los sustitutos de piel, materiales cuyo gasto federal se reducirá en 90% gracias a su reclasificación.
Los propios administradores de Medicare estimaban en julio que la prima podría llegar a $206.50, un escenario que finalmente no se materializó pero que refuerza la tendencia ascendente del programa.
A medida que los costos médicos continúan creciendo por encima del ingreso de los adultos mayores, el equilibrio financiero del retiro se vuelve más frágil, recordando la urgencia de políticas sostenibles que protejan a quienes dependen de cada dólar para sostener su calidad de vida.
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