Nueva Zelanda se está posicionando como destino preferido para empresarios e inversionistas estadounidenses de alto patrimonio tras modificar su programa migratorio Active Investor Plus. La nueva normativa permite invertir alrededor de $2.9 millones y adquirir propiedades del mismo valor o superior, con acceso a residencia permanente si se mantiene la inversión durante tres años y se cumplen requisitos mínimos de estadía.
No te pierdas: Block recortará 40% de su plantilla: Menos empleados más inteligencia artificial
Desde abril de 2025, los ciudadanos de EE.UU. han representado cerca del 40% de las 573 solicitudes recibidas bajo esta categoría. Además, entre 2018 y 2025 el número de estadounidenses aprobados como residentes creció 37%, reflejando un interés sostenido.
El atractivo no es solo migratorio. El país busca reactivar una economía que ha mostrado señales de estancamiento y salida de población local. Para ello apuesta por captar capital extranjero, especialmente en tecnología. El ecosistema emprendedor ha crecido con fuerza: hoy operan unas 2,400 startups, frente a 1,500 en 2016.
Fondos de capital de riesgo y empresarios tecnológicos ven oportunidades en un mercado más pequeño y colaborativo que Silicon Valley. También pesan factores como estabilidad política, seguridad y calidad de vida.
El cambio normativo revierte parcialmente las restricciones impuestas en 2018 a la compra de vivienda por extranjeros y contrasta con medidas más estrictas adoptadas recientemente en Australia.
Para inversionistas y empresarios hispanos en Estados Unidos, el movimiento confirma una tendencia clara: el capital busca entornos previsibles y marcos regulatorios favorables. También evidencia la competencia global por talento e inversión en tecnología, un sector donde cada vez más emprendedores latinos tienen presencia y capacidad de expansión internacional.
Mira la señal en vivo de Comercio TV aquí y mantente al día en la actualidad financiera








