La carrera por la inteligencia artificial acaba de producir uno de los acuerdos más sorprendentes del sector tecnológico. Google pagará $920 millones mensuales a SpaceX por acceso a capacidad informática destinada a impulsar sus servicios de inteligencia artificial, una operación que podría convertirse en una de las mayores fuentes de ingresos para la compañía de Elon Musk.
El contrato contempla el uso de aproximadamente 110,000 procesadores gráficos de Nvidia, además de otros recursos tecnológicos alojados en los centros de datos de SpaceX. El acuerdo se extenderá desde octubre de este año hasta junio de 2029 y llega apenas días antes de la esperada salida a bolsa de la compañía.
No te pierdas: ¡Alarmas se encienden en Meta! Wall Street castiga a Zuckerberg por una posible megarecaudación para financiar la IA
Google explicó que necesita asegurar capacidad adicional para atender la creciente demanda de Gemini Enterprise, su plataforma de inteligencia artificial para empresas. La tecnológica reconoció que la adopción de estos servicios ha sido superior a lo previsto, obligándola a buscar más infraestructura para sostener su expansión.
La operación también representa un importante respaldo para la estrategia de Elon Musk. En febrero, SpaceX se fusionó con xAI, la empresa creadora del chatbot Grok, en una transacción que valoró la compañía combinada en aproximadamente $1.25 billones. Sin embargo, el negocio de inteligencia artificial aún enfrenta desafíos financieros significativos.
Durante el primer trimestre, la división de IA registró pérdidas operativas de aproximadamente $2,500 millones sobre ingresos de apenas $818 millones. Al mismo tiempo, la empresa destinó cerca de $7,700 millones a infraestructura relacionada con inteligencia artificial, dentro de un gasto de capital total de $10,100 millones.
El acuerdo con Google se suma a otro contrato importante firmado recientemente con Anthropic, una de las principales competidoras de OpenAI. Estas operaciones muestran que SpaceX busca monetizar los enormes centros de datos que originalmente fueron construidos para desarrollar Grok y otras herramientas de inteligencia artificial.
La noticia también refleja el enorme gasto que domina actualmente la industria tecnológica. Google elevó recientemente su previsión de inversión para este año hasta un rango de entre $180,000 millones y $190,000 millones, mientras las grandes tecnológicas compiten por asegurar suficiente capacidad informática para alimentar sus modelos de IA.
No te pierdas: SpaceX hace el “milagro” de convertir asalariados en millonarios
Para inversionistas y empresarios, el mensaje es claro: la nueva fiebre del oro ya no consiste únicamente en crear inteligencia artificial, sino en controlar la infraestructura que la hace posible. Y Elon Musk acaba de posicionarse como uno de los grandes beneficiados.
Da clic aquí y recibe sin costo el mejor análisis económico de Comercio TV directamente en tu bandeja de entrada



