El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, responsabilizó a Canadá por el fracaso de las negociaciones que buscaban evitar nuevos aranceles de 50% sobre aproximadamente $20,000 millones en productos canadienses.
Los gravámenes entraron en vigor el sábado y afectan importaciones como vino, equipos de hockey y cemento. El dólar canadiense perdió terreno frente al estadounidense el lunes mientras aumentaba la incertidumbre comercial.
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¿Por qué Estados Unidos responsabiliza a Canadá por el fracaso de las negociaciones arancelarias?
Greer aseguró en la prestigiosa cadena estadounidense CNBC que ambas partes habían alcanzado suficiente consenso el martes para avanzar hacia un acuerdo, pero sostuvo que Ottawa modificó posteriormente sus demandas.
“En las últimas horas, creo que hubo cosas que los canadienses simplemente… querían más”, declaró Greer a CNBC. Posteriormente insistió: “Sencillamente, querían más”.
El funcionario aseguró que Washington ofreció concesiones, entre ellas reducir a la mitad determinados aranceles sobre acero y aluminio, además de disminuir gravámenes sobre automóviles y productos como madera blanda.
Canadá presenta una versión diferente. El primer ministro Mark Carney sostuvo que Washington introdujo “cambios de última hora” que calificó como “injustos, antieconómicos” y capaces de cuestionar la confiabilidad de cualquier acuerdo.
Carney anunció que Canadá responderá con aranceles equivalentes “dólar por dólar” contra productos estadounidenses.
Greer argumentó que las nuevas tarifas estadounidenses afectan aproximadamente 5% de los productos enviados por Canadá y relacionó la disputa con restricciones canadienses sobre alcohol, automóviles y productos lácteos estadounidenses.
Las empresas advierten que incluso unos aranceles concentrados en una parte relativamente pequeña del comercio bilateral pueden generar consecuencias importantes debido a la integración de ambas economías.
“El impacto en las pequeñas empresas será inmediato y significativo”, declaró Dan Kelly, presidente de la Federación Canadiense de Empresas Independientes, en un comunicado.
Para pequeños negocios y consumidores estadounidenses, incluidos hogares hispanos, una escalada podría traducirse en mayores costos de materiales de construcción, alimentos y otros productos. Las represalias canadienses también pueden perjudicar a exportadores estadounidenses que dependen de ese mercado.
El fracaso de las conversaciones deja ahora a empresas e inversionistas pendientes de una posible reanudación de las negociaciones y del alcance definitivo de las represalias de Ottawa.
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