El presidente Donald Trump compró acciones de Axon Enterprise por un valor de entre $1 millón y $5 millones el 10 de febrero, apenas dos semanas antes de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) iniciara un proceso para un posible contrato de hasta $220 millones destinado a la compra de unas 17,800 pistolas Taser, además de capacitación y suministro de munición.
El aviso de contratación no menciona a Axon, pero expertos en adquisiciones consultados por la prestigiosa cadena estadounidense CNBC señalaron que los requisitos técnicos coinciden prácticamente de forma exclusiva con el modelo Taser 10 de la compañía.
No te pierdas: ¿Está invirtiendo según su etapa de vida? Natalia Ospina explica cómo proteger su patrimonio
No existen pruebas de irregularidades
Hasta el momento no existe evidencia de que Trump participara en el proceso de contratación, de que funcionarios de ICE conocieran su inversión o de que Axon tuviera acceso a esa información. Además, el contrato con ICE aún no ha sido adjudicado.
La Casa Blanca rechazó cualquier cuestionamiento. La portavoz Anna Kelly afirmó: “No existen conflictos de intereses”, al asegurar que los activos del presidente permanecen en un fideicomiso administrado por sus hijos y que las inversiones son gestionadas por firmas independientes.
Aunque la ley federal exime al presidente de las normas penales sobre conflictos de interés que rigen para la mayoría de funcionarios del Poder Ejecutivo, especialistas en ética consideran que el momento de la inversión alimenta las dudas.
No te pierdas: Las donaciones benéficas en EE. UU. superan por primera vez los $600,000 millones impulsadas por grandes fortunas y herencias
Axon fortalece su negocio federal mientras crecen las oportunidades ligadas a la seguridad fronteriza
El posible contrato llega en un momento de fuerte expansión para Axon. La empresa, valorada en cerca de $35,000 millones, registró ingresos récord impulsados por las ventas de pistolas Taser, cámaras corporales, software para gestión de evidencia y soluciones de inteligencia artificial. Además, ya mantiene un contrato con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para suministrar cámaras corporales y plataformas tecnológicas.
Durante una conferencia con inversionistas, el presidente de Axon, Joshua Isner, afirmó: “Estamos viendo un renovado interés en las cámaras corporales y las pistolas Taser por parte de las fuerzas del orden federales”, y añadió que “si algunas cosas nos salen bien, podría ser un año excepcional en el sector federal”.
Las acciones de Axon llegaron a subir más de 22% durante el mes posterior a la compra de Trump y acumulaban un avance cercano al 7% hasta el 26 de junio. Para muchos inversionistas, incluidos pequeños empresarios hispanos que participan en el mercado bursátil estadounidense, el caso refleja cómo las decisiones de política migratoria y de gasto público pueden influir en empresas vinculadas a la seguridad, la tecnología y la infraestructura gubernamental.
Da clic aquí y recibe sin costo el mejor análisis económico de Comercio TV directamente en tu bandeja de entrada



