Wall Street recibió un Core PCE sin grandes sorpresas, pero eso no significa que el riesgo haya desaparecido. El indicador subió 0,2% mensual en julio y permaneció en 3,3% interanual, mientras los pedidos de bienes duraderos avanzaron 1,1%, el ingreso personal creció 0,4% y el PIB aumentó a una tasa anualizada de 1,5% en el segundo trimestre.
Para Gonzalo Cañete, economista, experto en derivados financieros y autor del blog Money Talks, la combinación confirma una economía resistente, pero con presiones que continúan preocupando al mercado. “Existe una inflación que sigue siendo persistente. No empeora, no es mayor de lo esperado, pero sigue mostrando datos que están muy por encima del objetivo”, explicó en Buenos Días Wall Street.
No te pierdas: Inflación PCE sube a 3.7% y mantiene bajo presión las próximas decisiones de la Reserva Federal
¿Qué están diciendo los Treasuries sobre la inflación y las próximas decisiones de la FED?
Cañete considera que los bonos están enviando una señal que merece atención. Los rendimientos de largo plazo permanecen elevados y, según explicó, el comportamiento del mercado refleja preocupación por una inflación que podría prolongarse.
“El temor largoplacista de inflación sigue activo, sigue latente, porque los operadores de renta fija así lo reflejan”, afirmó.
El economista destacó especialmente el riesgo energético. Las tensiones en Oriente Medio y la incertidumbre sobre el suministro de petróleo podrían volver a presionar los precios.
Para entender las expectativas sobre la FED, Cañete recomienda observar la relación entre los bonos a dos y diez años. Si aumenta la volatilidad en los vencimientos largos, puede significar que los inversionistas temen que la inflación obligue a mantener condiciones monetarias restrictivas durante más tiempo.
No te pierdas: Guerra comercial entre EE. UU. y Canadá: Nuevos aranceles amenazan con elevar costos a ambos lados de la frontera
¿Puede el Tesoro controlar los rendimientos sin resolver el problema de la deuda estadounidense?
Las recompras impulsadas por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, buscan reducir tensiones en los bonos de largo plazo. Sin embargo, Cañete sostiene que el verdadero problema es estructural.
“La cuestión no es el volumen de deuda. La cuestión es una cuestión estructural”, aseguró.
El punto crítico será cuánto rendimiento exige el mercado para continuar financiando a Washington y si la economía puede crecer suficientemente rápido para soportar ese costo.
“Si ese crecimiento no se produce, si la economía estadounidense empieza a debilitarse y la tasa de crecimiento no consigue alcanzar la tasa de interés, entonces aparece el problema”, explicó.
También considera fundamental vigilar la demanda internacional por Treasuries y dólares. “¿Hasta qué punto el resto del mundo va a seguir aceptando dólares como moneda de reserva?”, planteó.
Una pérdida gradual de atractivo podría encarecer todavía más la financiación estadounidense y trasladar presión hacia vivienda, crédito, acciones y ahorro.
No te pierdas: Bessent apuesta por reducir el déficit de EE.UU. tras alcanzar $1.8 billones este año fiscal
¿Por qué unos buenos resultados de Nvidia podrían no ser suficientes para Wall Street?
Nvidia enfrenta otro desafío: Wall Street prácticamente espera perfección. Según Cañete, el mercado de opciones descontaba un movimiento aproximado de entre 5,4% y 6% alrededor de los resultados. Sin embargo, Nvidia ha acostumbrado al mercado a movimientos posteriores a sus reportes cercanos al 7% u 8%.
“Si los resultados son buenos, pero aun así no son lo suficientemente buenos para el mercado, porque ya descontaba que Nvidia iba a presentar resultados positivos”, podría producirse una reacción negativa.
Pero su mayor preocupación trasciende un trimestre. “Lo más preocupante no es el resultado que presente Nvidia, lo más preocupante es el impacto estructural que tenga sobre el sector tecnológico”.
La compañía está profundamente conectada con el ecosistema de inteligencia artificial. Por eso, advirtió, “si una de estas compañías en ese circuito falla, arrastra al resto”.
El mensaje para Wall Street es incómodo: inflación persistente, rendimientos elevados y expectativas extraordinarias sobre Nvidia pueden convivir mientras la economía siga resistiendo. El verdadero examen llegará si alguno de esos pilares comienza a deteriorarse al mismo tiempo.
Da clic aquí y recibe sin costo el mejor análisis económico de Comercio TV directamente en tu bandeja de entrada








