Una huelga iniciada por casi 1,000 trabajadores sindicalizados en Michigan podría comenzar a afectar la cadena de suministro de General Motors si el conflicto laboral se prolonga durante las próximas semanas.
Los empleados de una planta de Dauch Corp. en Three Rivers, representados por el sindicato United Auto Workers (UAW), abandonaron sus puestos tras fracasar las negociaciones para un nuevo contrato colectivo. La instalación fabrica ejes y otros componentes esenciales utilizados en varias camionetas de General Motors.
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El presidente de la UAW, Shawn Fain, respaldó la medida y aseguró que los trabajadores mantendrán el paro hasta alcanzar un acuerdo que atienda sus demandas salariales. El sindicato sostiene que muchos empleados aún no han recuperado el poder adquisitivo perdido durante la crisis financiera de 2008, cuando los salarios sufrieron importantes reducciones.
Según la organización sindical, algunos trabajadores vieron caer sus ingresos de cerca de $29 por hora a $14.50 durante aquel periodo. Actualmente, el salario máximo ronda los $22 por hora tras incrementos graduales aplicados en los últimos años. Además de mejoras salariales, los trabajadores buscan avances en beneficios médicos, planes de jubilación y otras condiciones laborales.
La empresa calificó la huelga como una situación desafortunada y afirmó que continúa negociando de buena fe con el sindicato para alcanzar un acuerdo que satisfaga a ambas partes.
Por ahora, General Motors informó que sus operaciones continúan funcionando con normalidad. Sin embargo, representantes sindicales estiman que el fabricante cuenta con inventarios suficientes para mantener la producción durante aproximadamente dos semanas antes de que comiencen a sentirse posibles interrupciones.
La planta produce componentes para modelos como las Chevrolet Colorado y GMC Canyon, además de versiones de trabajo pesado de las Chevrolet Silverado y GMC Sierra. También suministra algunas piezas utilizadas por Stellantis en la minivan Chrysler Pacifica.
Para miles de trabajadores hispanos empleados en la industria automotriz y manufacturera de Estados Unidos, el resultado de esta negociación será seguido de cerca, ya que podría influir en futuras conversaciones salariales dentro de uno de los sectores industriales más importantes del país.
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