La ciudad de Nueva York suspendió las obras de reconversión del edificio ubicado en 222 Broadway, en el Bajo Manhattan, después de que inspectores detectaran que el contratista no notificó a tiempo la aparición de grietas en dos vigas de hormigón del último piso, según una exclusiva de The Wall Street Journal.
El inmueble, que albergó oficinas de empresas como Bank of America y WeWork, está siendo transformado por GFP Real Estate en una torre residencial de 32 pisos con cerca de 800 apartamentos.
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La promotora explicó que las grietas fueron detectadas en marzo y reparadas poco después. Añadió que sus ingenieros consideraron que el daño era menor y por ello no informaron de inmediato al Departamento de Edificios. Las autoridades mantendrán la suspensión hasta concluir la revisión técnica y confirmar que la construcción puede continuar con seguridad.
La inspección forma parte de una revisión más amplia tras los problemas estructurales registrados este mes en el antiguo edificio de Pfizer, donde otro proyecto de conversión residencial fue evacuado luego de que dos columnas cedieran durante las obras.
Expertos indican que ampliar edificios existentes con nuevos pisos requiere complejos cálculos de ingeniería y refuerzos estructurales. Un mayor escrutinio sobre estos proyectos podría retrasar futuras conversiones de oficinas en viviendas, una estrategia clave para aumentar la oferta residencial en Manhattan y que también sostiene empleos en el sector de la construcción, donde trabajan miles de hispanos.
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